martes, 15 de abril de 2014

Pregón de la Semana Santa 2014 a cargo de José Luis Prada

A continuació incluyo el texto íntegro del Pregón de la Semana Santa de Cacabelos facilitado por su autor:


Buenas tardes amigos y convecinos de Cacabelos

Hace ya más de un mes que D. Jesús, nuestro párroco, me dijo que le gustaría que este año diese yo el pregón de Semana Santa, aquí en Cacabelos…la verdad es que me sorprendió, me quedé un tanto incrédulo, sin saber de momento que contestarle; era una petición que jamás me la había imaginado ni soñado ¡y claro! ¡Menos aquí en mi pueblo! Desde luego para mí era una situación impensable y por otro lado era un reto difícil de asumir ¡Yo aquí dirigiéndome a mi pueblo desde la Iglesia! Pero poco a poco los razonamientos de D. Jesús y ciertamente que a mí nunca me arredraron ni asustaron los retos por muy difíciles que fuesen…le dije que de acuerdo, daría el pregón de Semana Santa de este año ¿por qué no?
Prada en el Bosque Didáctico

Y aquí estamos, la verdad es que es gratificante estar en mi pueblo rodeado de vecinos y amigos. Me asusta un poco la sensación de estar en esta Iglesia. De hecho os puedo asegurar que es la primera vez que hablando en público leo lo que voy a deciros, espero no perder la chispa y espontaneidad de siempre; Aquí, en esta Iglesia de Santa María fue donde me bautizó D. Desiderio hace 69 años y donde hice mi Primera Comunión (por cierto que ayer repasando unas fotos de aquella ocasión me sorprendió la pinta de niño bueno tenía). Recuerdo también con cariño como nos sentábamos todos los niños debajo del púlpito para oír la misa de 12 los domingos.

En aquella época nadie hablaba de crisis, esa palabra no existía, se vivía y se arreglaba cada familia como podía. Se vivía de otra manera, no me atrevo a decir si mejor o peor, lo que sí sé es que no nos sobraba ropa ni calzado…pero los domingos nuestras madres nos arreglaban para que fuésemos limpios y relucientes ¡como un jaspe! decía Adela, mi madre…

Los domingos era también el día en que en casa había una comida especial, aquel cocido  que se ponía en la lumbre a las 8 de la mañana para que estuviese listo y preparado para la hora de comer y así disfrutarlo toda la familia. Y no te digo nada del recuerdo de tu madre y de todas las mujeres del pueblo batiendo los roscones, dale que te pego allí en las panaderías de Indalecio, en la del Sr. Saturno, en la Golondrina, en las Pixeiras o en la Espiga de Oro de D. Jesús. ¿Os acordáis de ir a “rebañar” con los dedos los restos que quedaban en el caldero donde se batían los huevos?

Uno de los recuerdos más gratos que tengo de mi infancia, no sé si os acordaréis, era del “Belén” que montaba todos los años el cura de la Iglesia de las Angustias, D. Antonio en las Navidades. Aquel Belén era grande, magnífico, increíble para nuestra imaginación; aquel castillo de  Herodes allí en lo alto, el río discurriendo saltarín entre las rocas y el musgo, que por cierto, teníamos que ir a buscarlo los chavales al pinar de los Cereros. Los Reyes Magos bajando desde lo alto de la montaña con Incienso, Mirra y Oro para ofrecérselo al niño Jesús, que sonriente resplandecía entre la paja, allí en aquel establo, cuidado por María y José, al lado de ellos la mula y el buey tumbados tranquilos calentando con su aliento aquel reciento increíblemente placentero. ¡Qué bien! Eso tampoco se olvida…

¿Y el Domingo de Ramos? Por la mañana íbamos a buscar el ramo por los huertos, para bendecirlo en misa, casi siempre lo hacíamos muy grande con laurel, romero y olivo. Íbamos todos orgullosos con nuestro ramo desfilando en la procesión, como niños buenos. Se veían sobresaliendo también algunas palmeras, eran las menos, no estaban al alcance de todos… ¡Qué procesión! Qué alegría daba el participar todos juntos en aquel acto… No sé si os acordaréis, pero ese día, el Domingo de Ramos, había que estrenar algo, un jersey, unos zapatos, unos playeros, unos calcetines, no importaba qué, el caso era estrenar algo, lo que fuese…Todos esperábamos ese día porque era también el comienzo de la Semana Santa y el anuncio del final de la Cuaresma. En definitiva, las vísperas de la Pascua, la primera fiesta del año en todo el Bierzo… la fiesta de Cacabelos.

Aquellas Semanas Santas las organizaba con todo esmero el párroco D. Desiderio. Había que hacer ejercicios espirituales a los cuales no podías dejas de asistir. ¡Menudo era Él! Traía siempre algún cura o fraile de fuera para dar los sermones…!y qué sermones! Me acuerdo de dos de aquellos curas, el Padre Rojas y el Padre Cerezo. Sobre todo aquel Padre Rojas, era un auténtico ciclón, que facilidad y que fuerza tenía aquel hombre, nos tenía a todos embaucados, tanto a niños como a mayores, como se diría ahora, era un auténtico crack, un fichaje A Tope… no cabe duda.

Me acuerdo mucho de la procesión del Silencio, el Jueves Santo, por el recogimiento y fervor de la gente; era intrigante y mortificante para los niños aquel silencio sepulcral, menos mal que íbamos contando una por una las bombillas de cada arco luminoso, que ya estaban colocadas para la Pascua a lo largo de la carretera ¿Y el madrugón que hacíamos el viernes para asistir a la procesión del Encuentro? Los hombres todos juntos cantando con devoción a lo largo de la calle Santa María y las mujeres cantando y rezando por la calle de las Angustias. Una vez en la plaza, todos estábamos expectantes para ver llegar a la Virgen y a San Juanín que se paraban antes de entrar en la plaza. En ese momento salía corriendo como una flecha San Juanín al encuentro de Cristo en la cruz… esa carrerilla era espectacular, la tengo grabada en mi interior como algo imperecedero. La procesión del Encuentro creo, era el punto álgido de la Semana Santa, sin desmerecer por supuesto la Procesión del Silencio, ni la del Santo Entierro por la noche.

La verdad es que me siento afortunado porque cuando miro hacia atrás no lo hago con nostalgia, lo hago con cariño, y veo que de  todo lo vivido siempre se pueden sacar consecuencias válidas que te hacen crecer y perfeccionarte como persona, tanto de los malos como de los buenos recuerdos.

Desde luego aquellas Semanas Santas eran una parte integrante de los cacabelenses, nos marcaron, nos dejaron huella…Creo y afirmo que para bien… Fue una lástima que el extraordinario párroco que fue D. Dámaso para Cacabelos y que tanto nos enseñó, dejase que poco a poco se fuesen diluyendo aquellos actos y procesiones tan entrañables. Yo personalmente eché siempre muy en falta aquellas celebraciones… me diréis que esa afirmación mía es por quedar bien hoy. Pues no, os lo digo con total convencimiento. Yo a misa, como sabéis, vengo poco, porque siempre estoy enfrascado en proyectos que gracias a Dios casi siempre van saliendo para adelante, con mucho trabajo eso sí y dedicación absoluta. Pero os puedo asegurar que muchas veces tengo envidia de ver a la gente endomingada salir de misa y dar un paseo por la plaza, ya que me trae siempre buenos y gratos recuerdos.

Sabéis que siempre he defendido las tradiciones de nuestra tierra, por eso me alegra sobremanera el ver como desde hace unos años hay un cambio grandísimo aquí en nuestra villa recuperando la tradición de la Semana Santa, ya sea por la adquisición de nuevos pasos, la restauración de las Iglesias y sus retablos, ya sea por las nuevas procesiones. Pero lo que más me sorprende y agrada es ver a tanta gente implicada y adherida a cualquiera de los actos que se programan. Aparte del éxito de los actos en sí, cosa lógica. Lo que verdaderamente me impresiona es ver a medio pueblo ayudando y participando, independientemente de la ideología política que tenga cada uno, o que sea más o menos devoto, precisamente eso es lo que más valoro.

Cristo del Camino
Y eso, que nadie lo dude, es crear solidaridad, eso es avanzar en la convivencia, eso es crear sentimiento de unión y de orgullo por nuestro pueblo… y amigos, no lo dudéis nunca, los pueblos, los auténticos pueblos de verdad, se hacen cuando hay ese sentimiento de unión y participación en común. Al final hay que reconocer también que la Iglesia se convierte en la casa de todos, y la Semana Santa en el nexo de unión de todos los vecinos de Cacabelos y de los pueblos de alrededor.

Tenemos que continuar en este camino emprendido, en esa línea de apostar por nuestras tradiciones, por nuestro pueblo y por nuestra comarca del Bierzo respetando otros lugares y otras culturas, sin caer en el papanatismo de asumir modas foráneas que nada nos enseñan ni nada nos aportan. Luchemos para que esa unidad que se crea en estos días entre todos los que participáis en los actos se mantenga a través del tiempo. Mirar, hay una frase, un proverbio hindú que siempre he tenido presente y que lo usamos mucho para explicar los fines de la  fundación que presido “La tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo que nos hacen nuestros hijos”. Tenemos que pensar, asumir y reconocer que nuestro pueblo, nuestras costumbres y nuestras tradiciones tenemos que mantenerlas y mejorarlas para que ellos, nuestros hijos, hagan lo mismo con sus descendientes. Tenemos inexcusablemente que dejar de ser egoístas y mirar más allá de nuestras narices, ya que poco a poco estamos dejando un pobre futuro para los que vengan detrás.

En todo esto, le pese a quien le pese, le guste más a unos que a otros, como pasa siempre con todo, tiene mucho que ver nuestro párroco y toda la gente que le ayuda y acompaña y como es de bien nacidos ser agradecidos, creo que hoy debemos dar las gracias a D. Jesús y a todos los que hacéis posible que la Semana Santa de Cacabelos se celebre como lo estáis haciendo, como tiene que ser, y que así los que hoy son niños, como lo fuimos nosotros, vivan y guarden en su mente y en sus retinas todos esos recuerdos, porque yo cada vez que veía a mis hijos mayores antes, y ahora a Manuel, arreglado para venir con su abuela a misa, estoy disfrutando de esas vivencias con la misma alegría de mi infancia y eso, amigos, no tiene precio en estos tiempos de disloque y libertinaje total…

Espero que disfrutéis A Tope de la Semana Santa, que disfrutéis de las celebraciones religiosas, que disfrutéis de la fiesta y que sepáis que es un honor para mí estar hoy aquí con todos vosotros.
¡VIVA CACABELOS¡ 
José Luis Prada

Cacabelos en la prensa

Enlace a Diario de León:  El olivo vuelve al Castro Ventosa
Enlace a elbierzonoticias: El PRB reclama que se excave el yacimiento de Castro Ventosa 
Enlace a DeporteCacabelos: Papá, ¿por qué somos de la Cacabelense?
Enlace a Bierzodiario:  Piden que se paralice una obra en Cacabelos por ocupar terreno público

Para el amigo de Nigeria: ¡Cuídate!

lunes, 14 de abril de 2014

La muerte no esperaba en Cacabelos



Juanito Vázquez con la camiseta del Celta


Hoy  se cumplen 57 años de la muerte de Juanito Vázquez, un veloz extremo izquierdo del fútbol español. Había nacido en 1912 en Ferrol, ciudad en la que pronto empezaría a destacar por sus cualidades deportivas. Muy joven militó ya en el Racing de Ferrol y en el Deportivo de La Coruña.  En plena Guerra Civil- siendo soldado- fue enviado a jugar con el Aviación Nacional, el futuro Atlético de Aviación que se convertiría posteriormente en el Atlético de Madrid. Defendió los colores del club colchonero hasta 1947, año en que ficha por el Celta de Vigo. En este equipo gallego culmina su carrera como futbolista y “La Flecha ferrolana” (apodado así por su velocidad) inicia la de entrenador: en el Astano primero y muy pronto (Temporada 1952-53)  en el Racing.
Se sintió indispuesto dirigiendo al equipo ferrolano en Burgos el 14 de abril de 1957. La expedición deportiva regresa en autobús y, como en otras ocasiones, se detiene a descansar en el desaparecido hotel Miralrío de Cacabelos (En los años 50 del pasado siglo eran frecuentes las estancias en él de deportistas y artistas que se dirigían o regresaban  de Galicia). Juanito Vázquez sufre un síncope en el establecimiento y muere.
Edificio del antiguo hotel Miralrío
La noticia causa honda impresión: ha muerto un famoso deportista y de apenas 45 años de edad. En Cacabelos-aquel 14 de abril se celebraba el Domingo de Pascua-los aficionados locales quedaron consternados. El Racing de Ferrol no era un desconocido para ellos. Las buenas relaciones entre el equipo gallego y la Unión Deportiva Cacabelense motivaban la disputa entre ambos equipos de partidos amistosos algunos años por Pascua.
Ahora descubrimos que Juanito Vázquez, abuelo del popular presentador Jesús Vázquez, en realidad murió en los vestuarios del campo de fútbol de Burgos, donde el Racing jugaba aquel partido de mal agüero. Muchos años después su mujer realizó unas declaraciones que permitieron conocer la realidad.
El entrenador murió en la ciudad castellana, pero si se firmaba allí el acta de defunción, el traslado a Galicia se demoraría al menos dos o más días. Para evitar ese problema se toma la decisión de regresar con el cadáver en el autobús como un pasajero más. La expedición racinguista se detiene en Cacabelos y aquí se confirma oficialmente la defunción del entrenador.
La muerte no esperaba en Cacabelos, se había adelantado trescientos kilómetros.

David presenta el miércoles su nuevo AX GT

 

 David Gonzáz Guerrero presenta el nuevo AX-GT con el que competirá la temporada a punto de comenzar. Será en el Puerta 9(calle los Jardines) de Ponferrada a partir de las diez de la noche. Después de la magnífica temporada realizada el año pasado, son varias las marcas comerciales que han decido apoyar al campeón cacabelense.

domingo, 13 de abril de 2014

Masiva participación de cacabelenses en la Procesión de Ramos




La Procesión del Domingo de Ramos partió esta pasada mañana desde la Iglesia Parroquial acompañada de cientos de cacabelenses que se habían dado cita en las inmediaciones del templo. Con el acompañamiento de la banda de la Cofradía y de las autoridades. la imagen del Paso de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén recorrió la calle de las Angustias y la  avenida de Galicia para desembocar en la Plaza Mayor, donde don Jesús bendijo los ramos y palmeras de los feligreses. La procesión culminó en la Parroquia minutos después de mediodía para dar paso a la celebración de la Santa Misa.




La procesión por la calle de Las Angustias

Don Jesús bendiciendo los ramos en la Plaza Mayor
La procesión frente al Vendimiador

Autoridades y miembros de las cofradías de Cacabelos y Carracedo
Emilia y Santiago acompañados por dos nietos en la procesión

III Trofeo de Halterofilia de Cacabelos


Cuando apenas se hallan apagado los rescoldos de las fiestas de la Pascua, se celebrará el III Trofeo de Halterofilia Ilmo. Ayuntamiento de Cacabelos. El sábado 26 de abril se darán cita nuevamente en el Pabellón Municipal de Deportes una selección de los mejores atletas de esta especialidad deportiva que tan arraigada está entre los aficionados bercianos.
La última buena noticia-la  triple medalla de oro europea de Lidia Valentín-y la presencia de la cacabelense Mª Emma López Crespo, ayudarán sin duda a aumentar la afluencia de público.