Cuatro culés de Cacabelos en Pontevedra
Son cuatro en la foto, pera falta uno. No era el primer viaje que hacían para ver jugar a su venerado Barcelona. En esta ocasión se fueron a Pontevedra. En el Municipal del Pasarón jugaba como visitante su equipo del alma y se enfrentaba al local que militaba por aquellos años en la Primera División del Fútbol español. La fecha no es segura, pero rondará por la segunda mitad de los años sesenta del siglo pasado.
Aún no había comenzado el partido y Víctor de Francisco (el farmacéutico) podría estar poniéndose al día de las últimas noticias deportivas repasando las páginas del diario deportivo Dicen de Barcelona. A su derecha, Eduardo Alba (de Pieros) también con periódico en mano y, mirando a cámara muy tranquilo, Ubaldo Santín. Detrás, asomando por encima del mapa de España, el que pronto destacaría como extraordinario jugador, el estilizado Juan Carlos Montes. El chófer fue otro Montes, taxista de Cacabelos y padre del futbolista.
En la foto, como decía al principio, falta otro significado barcelonista, Fernando Fernández “Nando”, que iba en el mismo paquete de forofos.


