Si has paseado por el Campo de
San Bartolo, te habrás preguntado qué será ese montón de tierra rodeado de
piedras que ves en la fotografía. Está situado en frente de la sede del Consejo
Regulador de la Denominación de Origen Bierzo, casi pegado al área de descanso
para peregrinos situada en esa zona.
Los comentarios y dudas llevan a
los peregrinos e incluso a muchos cacabelenses a pensar en que quizá se trate
de unos restos arqueológicos abandonados de alguna primitiva construcción y más
concretamente de un túmulo funerario.
Nada más lejos de la realidad.
Como muchos sabéis, cuando se construyó en San Bartolo la sede del citado
Consejo, se depositó allí tierra procedente de la localidad vitivinícola de
Gordoncillo situada en los límites leoneses de Tierra de Campos. La idea pretendía realizar una especie de
hermanamiento entre aquella localidad productora del Prieto Picudo y los vinos
del Bierzo: Tierra del Bierzo en Gordoncillo y tierra de Gordoncillo en el Bierzo,
un intercambio de la base fundamental para cultivar la vid.
Quizá el proyecto quedó en
pañales y se limitó a lo que actualmente se puede observar o, quizá también, se
pretendía añadir algo más. Lo realidad es la que es y el caminante puede dejar
de especular sobre el significado de esas piedras y esa tierra cubierta de
hierbas.