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| El poyo no se ve, pero sí vemos a la mayoría de los que ayer acudieron a esta segunda cita |
La gente de este pueblo no
necesita pensárselo mucho a la hora de formar grupo y, con cualquier pretesto,
iniciar una tradición. Eso sí, por medio vino de nuestra tierra y algo o mucho
que pinchar.
“A las ocho en el poyo” acaba de
celebrar su primera cita. Sucedió ayer en la Plaza de San Roque y en el poyo
adherido a la ermita. Los llamados a este encuentro fueron de los que el
año pasado acudieron a celebrar el cumpleaños de Eva Cecos. Fernando Vázquez –que
no es poyo sino El Pollo” tuvo la feliz idea de instaurar este encuentro entre
gente que vivió o jugó en su infancia en este particular espacio de Cacabelos, algunos llegaban de otros barrios.
Y todos de acuerdo, claro.
Pues, dicho y hecho, aprovechando
estos días de fiesta se reunieron ayer un buen número de “gente de San Roque”,
hizo su ronda y picoteó en La Ermita.
Bienvenida tradición.