La alcaldesa de Cacabelos, Irene González, estuvo presente en la presentación de la XVIII edición
El Ayuntamiento de Cacabelos,
junto con los de Villafranca del Bierzo, Toreno y Fabero, se incorporan como
patrocinadores a los Premios Palacio de Canedo.
Según los datos de la Estadística de las declaraciones de
IRPF por municipios, actualizada por la Agencia Tributaria con datos
correspondientes a 2024, Cacabelos tuvo una renta media en 2024 de 24.753 €. Cifra superior a la de 2022 con 22.488 y 24040
en 2023.
La evolución es positiva, pues año tras año aumenta la riqueza.
La parte negativa viene dada por la posición que ocupa entre los municipios
bercianos con más de 1.000 habitantes: quinto por la cola en 2023 y cuarto en 2024.
El último día de septiembre ha
sido una buena ocasión para que los miembros de la Asociación de Pensionistas y
Jubilados de Cacabelos hicieran las maletas, se subieran al autobús y se
regalaran una jornada de convivencia y turismo por la provincia.
Tino y Maribel, dos valientes cacabelenses sin miedo al que está detrás
La principal cita del día estaba
en el norte de León, concretamente entre Valdehuesa y Boñar, donde se encuentra
el Museo de la Fauna Salvaje Fundación Dr. Romero Nieto. Allí pudieron
contemplar una impresionante representación de animales de los cinco
continentes y conocer de cerca una de las colecciones de fauna más singulares
de la provincia.
Pero, como bien saben los
excursionistas, no todo va a ser cultura y visitas. A la hora de comer tocaba
reponer fuerzas y para ello pusieron rumbo a Villamanín, donde les esperaba el
popular restaurante Ezequiel, parada gastronómica que, a buen seguro, también
formaba parte importante del programa.
Con las fuerzas ya recuperadas,
todavía quedaba tiempo para una última visita. La expedición cacabelense se
acercó hasta la capital leonesa, donde cada uno pudo disfrutar de un paseo
libre por el centro de la ciudad, antes de emprender el regreso a casa.
Y así, después de un día
completo, entre animales, carretera, buena mesa y paseo, la jornada llegó
felizmente a su final.
Al caer la noche, los
pensionistas y jubilados de Cacabelos ya estaban todos en sus respectivas
casas.
El fuego afectó a tres viviendas de la calle Cimadevilla/Laura Vázquez
El inmueble quedó totalmente destruido y el fuego causó daños de
consideración en otras dos viviendas colindantes
La Guardia Civil ha detenido a
una mujer de 71 años como presunta autora de un delito de incendio
intencionado.
Los hechos ocurrieron el pasado
mes de septiembre, cuando se declaró un incendio en un inmueble de Cacabelos.
Como consecuencia de las llamas,
la vivienda quedó totalmente destruida, mientras que otros dos inmuebles
colindantes sufrieron daños de consideración.
La investigación fue desarrollada
por el Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Ponferrada, en el
marco de la Operación “LUMECIMA”, con el apoyo del Equipo de Investigación de
Incendios (ESIN) de la XII Zona de Castilla y León.
Las pesquisas permitieron
determinar que el incendio había sido provocado intencionadamente. Durante la
inspección del lugar se localizó una botella que contenía restos de una
sustancia acelerante en la zona donde se habría iniciado el fuego.
Además, un testigo manifestó haber
observado a una persona abandonar apresuradamente el lugar de los hechos.
La investigación permitió
determinar la supuesta autoría del hecho delictivo.
Una vez finalizadas las
principales diligencias de investigación, la Guardia Civil procedió en el día
de ayer, 28 de septiembre a la detención de la mujer de nacionalidad española,
como presunta autora del incendio.
La detenida, junto con las
diligencias instruidas, fue puesta a disposición de la Sección de Instrucción
del Tribunal de Instancia de Ponferrada Plaza nº 2.
Las imágenes de esta mañana en el
recinto ferial de Cacabelos hablan por sí solas. Donde hubo animales,
tratantes, compradores, vendedores y un constante ir y venir de gente, hoy
apenas queda rastro de aquella feria que llegó a ser una de las citas señaladas
del calendario.
Era una situación que,
probablemente, muchos veían venir desde hace años. La feria ha ido perdiendo
fuerza poco a poco, edición tras edición, hasta alcanzar una situación que
difícilmente puede pasar inadvertida.
También es cierto que la feria,
tal y como la conocimos hasta hace apenas un par de décadas, ha perdido buena
parte del sentido con el que nació. Caballos y, sobre todo, asnos eran entonces
protagonistas de unas transacciones vinculadas principalmente a las labores
agrícolas. Pero aquel mundo desapareció. La mecanización del campo hizo que la
fuerza animal dejara de ser necesaria y, con ella, desapareció también buena
parte de la razón de ser de aquel mercado ganadero.
Durante los últimos años todavía
se mantenía cierta actividad. Las operaciones estaban dirigidas en buena medida
a animales con destino a mataderos y aún era posible encontrarse en el ferial
de Cacabelos con tratantes llegados de distintas provincias limítrofes. Era,
quizá, el último vestigio de una tradición que durante generaciones formó parte
de la vida económica y social de la villa.
Ahora parece haber llegado el momento
de plantearse qué hacer.
Cacabelos no debería resignarse a
perder una feria de fama centenaria sin, al menos, haber intentado buscar
nuevas fórmulas para mantenerla viva. Los tiempos han cambiado y, posiblemente,
la feria también tenga que hacerlo.
Quizá ya no pueda ser aquella feria
ganadera que conocieron nuestros padres y nuestros abuelos. Pero puede
convertirse en otra cosa, adaptada a los tiempos actuales, capaz de recuperar
visitantes, actividad y protagonismo.
Habrá que aportar ideas, escuchar
propuestas y encontrar nuevos caminos, es tarea de todos. Porque una tradición no tiene por qué
desaparecer simplemente porque haya cambiado el mundo que la vio nacer.
Cacabelos tiene una feria con
historia. Y esa historia merece, al menos, una oportunidad de futuro.
Se lo debemos a quienes la
hicieron posible durante generaciones. Y, sobre todo, se lo debemos a las
nuevas generaciones.
Recinto ferial del ganado a orillas del Cúa
Araceli mostrando los últimos trabajos artesanales