lunes, 28 de septiembre de 2026

Comienza la feria de San Miguel en Cacabelos (fotos y vídeo)

 

VÍDEO


La feria del ganado toca fondo

Las imágenes de esta mañana en el recinto ferial de Cacabelos hablan por sí solas. Donde hubo animales, tratantes, compradores, vendedores y un constante ir y venir de gente, hoy apenas queda rastro de aquella feria que llegó a ser una de las citas señaladas del calendario.

Era una situación que, probablemente, muchos veían venir desde hace años. La feria ha ido perdiendo fuerza poco a poco, edición tras edición, hasta alcanzar una situación que difícilmente puede pasar inadvertida.

También es cierto que la feria, tal y como la conocimos hasta hace apenas un par de décadas, ha perdido buena parte del sentido con el que nació. Caballos y, sobre todo, asnos eran entonces protagonistas de unas transacciones vinculadas principalmente a las labores agrícolas. Pero aquel mundo desapareció. La mecanización del campo hizo que la fuerza animal dejara de ser necesaria y, con ella, desapareció también buena parte de la razón de ser de aquel mercado ganadero.

Durante los últimos años todavía se mantenía cierta actividad. Las operaciones estaban dirigidas en buena medida a animales con destino a mataderos y aún era posible encontrarse en el ferial de Cacabelos con tratantes llegados de distintas provincias limítrofes. Era, quizá, el último vestigio de una tradición que durante generaciones formó parte de la vida económica y social de la villa.

Ahora parece haber llegado el momento de plantearse qué hacer.

Cacabelos no debería resignarse a perder una feria de fama centenaria sin, al menos, haber intentado buscar nuevas fórmulas para mantenerla viva. Los tiempos han cambiado y, posiblemente, la feria también tenga que hacerlo.

Quizá ya no pueda ser aquella feria ganadera que conocieron nuestros padres y nuestros abuelos. Pero puede convertirse en otra cosa, adaptada a los tiempos actuales, capaz de recuperar visitantes, actividad y protagonismo.

Habrá que aportar ideas, escuchar propuestas y encontrar nuevos caminos, es tarea de todos. Porque una tradición no tiene por qué desaparecer simplemente porque haya cambiado el mundo que la vio nacer.

Cacabelos tiene una feria con historia. Y esa historia merece, al menos, una oportunidad de futuro.

Se lo debemos a quienes la hicieron posible durante generaciones. Y, sobre todo, se lo debemos a las nuevas generaciones.


Recinto ferial del ganado a orillas del Cúa







Araceli mostrando los últimos trabajos artesanales



Pili en su "bazar" particular

Las ofertas de Carmen son irrechazables

Toño "fisgando" entre los puestos




 

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