domingo, 12 de junio de 2016

El campo municipal fue una fiesta



Foto de la familia futbolera cacabelense


Están ya a punto de finalizar las todas las competiciones de fútbol en las diferentes categorías y nada mejor para despedir la temporada que hacer una fiesta deportiva-gastronómica. Jugadores, padres, entrenadores, encargados y otros allegados  se dieron cita en el municipal de Cacabelos para disfrutar de una jornada sin los nervios y tensiones  que habitualmente padecen durante la liga.

 Para ir haciendo boca disputaron un partido muy animado entre las jóvenes promesas del fútbol cacabelense y una cuidada selección de padres, madres y otras figuras -digamos senior, para no herir susceptibilidades- destacadas del fútbol local.  No faltó un grupo de entusiastas cheerleaders para apoyar a los que en principio parecían más débiles, pero que al final demostraron ser los mejores: Pequeños 4- Mayores 3. Una victoria, según dicen las crónicas deportivas, muy ajustada porque no se lo pusieron fácil los mayores. De la labor arbitral poco hay que decir. El trencilla fue tan respetado que incluso las tarjetas  virtuales mostradas eran asumidas con total disciplina deportiva por los infractores.


Una comida al aire libre esperaba a todos los participantes que finalizó con un variado y numeroso surtido de tartas caseras que harían las delicias del goloso más exigente.
Las jóvenes promesas del Cacabelense
Otras no tan jóvnes promesas
Las "cheerleaders" en plana acción.

¿Desaparecerá pronto esta imagen?




Después de las crecidas y temporales de los meses de invierno y primavera pasados, bajo el puente sobre el Cúa quedaron árboles arrastrados por las abundantes aguas de aquellos días. Aprobadas por el Consejo de Ministros las obras de emergencia para reparar los daños en la cuenca Miño-Sil, entre otras, es de esperar que pronto veamos cambiar la actual imagen por la deseada de un cauce limpio.

Aunque las temperaturas no hacen muy apetecible ir a la playa fluvial, sería importante que las labores de limpieza se hicieran cuanto antes; no ocurra, como otros años, en los  que éstas se llevaron a cabo justo en los meses que más gente utilizaba la zona  y las aguas turbias impedían el baño.