martes, 25 de marzo de 2025

La Escuela Municipal de Música anuncia la primavera con el primer concierto del año

 

Alumnos de saxofón y clarinete

La Escuela Municipal de Música “Hermanos Sánchez Carralero” de Cacabelos ofreció hoy un concierto que anuncia la primavera y el final del primer trimestre del año.

En el Cine Municipal Faba citaron a los cacabelenses para mostrar el trabajo realizado durante estos tres meses tras el concierto navideño de diciembre pasado. Dos alumnas, Marta y Clara, ejercieron de presentadoras de sus compañeros.

Grupo de acordeones

Comenzaron las actuaciones con el grupo de acordeones (Mª Ángeles, Dori, Maxi y Rogelio) con melodías latinas: Amapola y México lindo.

Agrupación de violines y batería

 Marta, Miriam, Jon, Marcos, Leo, Kayla y Martín –una agrupación de violines y batería- ofrecieron la interpretación de My Way de Frank Sinatra y la Pantera Rosa de Henry Mancini. 

Presentaron el concierto Marta y Clara

Fueron los alumnos de saxofón y clarinete los siguientes en tomar el escenario: Jose, David, Camba, Rosario, Fidel, Fino, Samuel, Mateo y Pablo para tocar Mamma Mía y Hogar Florido. 


Los de guitarra clásica (Mara, Clara, Pili, Daniel, Marta, Laura, Denisa, César, Zoe, Cloe, Martín y Nikol) llegaron con Quiero ser tu sombre y Pensando en ti que daba paso a la agrupación de guitarra clásica y flautas (Paula, Ana, Maruja, Andrés, Denisa y Laura) recordando a Jarabe de palo con Eso que tú me das.

Grupo de flautas
 


Actuó el primer combo integrado por Paco y César a las guitarras; Luisa, Marco y Hugo a las darbukas; Marta, Hugo, Ana y Alazne a las flautas y con Vega y Jimena al piano. Oye como va fue su canción elegida.

Segundo combo

 

El segundo combo (Paula, Luca, Martín, Damián y Leo) participó con Rock You.

Agrupación orquestal

Cada vez el escenario iba acogiendo mayor número de intérpretes: la agrupación orquestal y el coro de la Escuela (Flautas: Hugo, Marta, Ana y Alazne; violines: Mara, Laura, Marcos, Kayla y Miriam; guitarra: Laura; teclado: Jimena; batería: Izan; coro: Yerai, Jon, Stefan, Nicole, Dori Bello, Dori Fernández, Mª Jesús, Ángeles, Pili y Mª Luz) interpretaron Volver de Carlos Gardel y No dudaría de Antonio Flores.


Siguiendo con la sección tradiciones llegó el turno a la agrupación de pandereta y voz: Encina, Dori, Ángeles, Tere, Mª José, Meli, Luli, Tino, Josefa, Olga, Jon, Maribel, Jezabel, Tilita, Charo y Maruja. Las cinco villas y Dicen que la pena mata fueron sus elegidas para ofrecer al público.

La Banda Tradicional

Llegaba el concierto al final con la banda tradicional sobre el escenario: gaitas (Damián, Luis, Ángel, Javi, Jose, Luisa, Quino, Fran, Santiago y Yerai) y la percusión (Hugo y Primi). El himno gallego y las jotas de Fabero y Boñar sellaban el concierto.



 

Rodrigo Pérez Castaño captó “El silencio detenido” durante la pandemia del Covid-19

 

Rodrigo Pérez Castaño, el autor del libro

Rodrigo Pérez Castaño –madrileño de cuna y berciano de adopción, como él mismo se define- es un fotógrafo y videógrafo profesional desde hace más de 20 años. Colaborador habitual de empresas como El Corte Inglés, Museo del Prado. Sony Music, Netflix, Movistar o Grupo Shiseido, ha publica en prensa escrita y digitales: El Mundo, Diario ABC, El Español, revista Traveler o Leonnoticias, entre otros.

Como a una inmensa mayoría, la llegada del Covid-19 y la orden de confinamiento en marzo de 2020 quisieron alterar su vida. Este cacabelense adoptivo no se dejó intimidar por aquellas duras circunstancias y se lanzó a las calles para capturar con sus cámaras aquella insólita situación. Recorrió más de 7.000 km para fotografiar 25 ciudades. Algunas, como Roma, Madrid y las capitales de Castilla y León, con una parada especial en el Bierzo.

Portada del libro

Nos ha visitado estos días con “El silencio detenido” bajo el brazo, un excepcional e impactante libro de imágenes fruto de ese viaje singular hace ahora cinco años. Más de 200 páginas que recuerdan aquella extraña situación, aquel silencio detenido.

Frente a un café y una cerveza la charla se dirige inevitablemente a comentar el libro y las circunstancias de su realización.

¿Qué te puede impulsar en plena pandemia a lanzarte a la calle y viajar para captar ¿la vida? en la calle?

-La misma noche que nos encerraron ya salí a hacer fotos, el primer impulso era salir a retratar Madrid en una situación que no se había dado nunca, una ciudad totalmente desierta, era retratar un momento único. Según avanzaban los días e iba recorriendo la ciudad empecé a tener la necesidad de salir a más ciudades y pueblos, no centrarlo solo en Madrid, sino por toda España, Y a raíz de ir a Segovia, empecé a darle forma al trabajo, a darme cuenta que tenía un sentido. Después de visitar Segovia ya pensé en recorrer primero las capitales de Castilla y León y como no, mi tierra, El Bierzo. Más adelante me aventuré a más ciudades como La Coruña, Bilbao, San Sebastián, Barcelona, Valencia o Sevilla entre otras, incluso salí a Europa, donde fotografié Lisboa, Ámsterdam o Roma en la Semana Santa del 2021.

Aquellos días vivíamos bajo una situación de confinamiento, los movimientos eran muy restringidos.

 ¿Con qué dificultades te encontraste para moverte por las calles y de una ciudad a otra?

-A nivel de permisos no necesité, gracias a que mi trabajo en varias agencias de comunicación me permitía desplazarme y trabajar sin problemas. La policía de vez en cuanto te pedía que te acreditaras y normalmente te dejaba continuar sin problema. El problema mayor, por ejemplo, era donde dormir, no había hoteles abiertos y tenías que planificar bien los viajes en ese sentido. O comer, todo cerrado a ciertas horas, las gasolineras vacías de comida. O incluso ir al baño mientras estabas fotografiando, no había nada abierto, era un problema la verdad.

La Catedral de León o Pulchra Leonina vista por Rodrigo en 2020


Y se ríe al recordarlo.

Indudablemente, te expresas mediante las fotografías, ¿puedes recordar las sensaciones vividas mientras realizabas el reportaje que da lugar al libro?

-Principalmente la sensación de vivir algo único, irrepetible, que no se había dado nunca, nunca en nuestra historia. Impresionaba ver sitios que conoces de esa manera, sin vida, sin actividad.

El libro contiene imágenes de Madrid y Castilla y León viviendo bajo la pandemia con una parada especial en el Bierzo, especialmente en Cacabelos

-Para mí era impensable no retratar el Bierzo, era parada obligada, Cacabelos por supuesto. Además, al tener casa aquí me venía bien como campo base debido a la falta de hoteles. Era indudable que El Bierzo era un sitio al que le iba a dedicar especial atención en este trabajo.

La Plaza del Vendimiador de Cacabelos

 

Habrás vivido situaciones singulares durante este tiempo…

-No sabría decirte uno en concreto, seria largo de contar, además. No sé, muchas, conversaciones con policías sobre situaciones que estaban viviendo ellos, fiestas de gente en los balcones de Lavapiés en Madrid con la música a todo volumen, no poder comprar comida en una hamburguesería callejera del Barrio Húmedo en León porque tenía que pedirla a través de un Delivery y él no me la podía dar a mí directamente por la restricciones que había, la anécdota que cuento en el libro en mi texto de Segovia cuando alguien llamó indignado a la policía porque había una persona en la calle haciendo fotos….

Repasando las páginas del libro me detengo en las dedicadas a Cacabelos, la conversación se va derivando a su relación con nuestro pueblo. Su madre, Blanca Castaño Luna, de profundas raíces cacabelenses y su padre, Vidal Pérez Herrero, no nacido aquí pero

¿Qué es para ti Cacabelos?

- Cacabelos para mí es mi segunda tierra, por no decir mi primera. No he nacido aquí. pero me siento muy identificado ella porque todos los veranos y siempre que podía me los pasaba aquí con mi abuela y mis padres. Aquí está mi gente, mis amigos, mil recuerdos de la infancia y de la adolescencia, un sitio al que siempre estoy deseando volver y del que cada día me cuesta más marchar.

¿Próximo proyecto?

Quizás sacar un libro de las demás ciudades que tengo retratadas.

¿Y volver a Cacabelos para la Pascua, supongo?

No se duda.

Calle de Santa María bajo las restricciones del Covid

El libro se puede adquirir en las librerías García y Valín, La Moncloa de San Lázaro, y El Mono de papel en Cacabelos. En Ponferrada no está disponible todavía, peor en breve estará en la Librería Simón. Se podrá adquirir a través de internet o físicamente el La Casa del Libro o en El Corte Inglés.

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