jueves, 21 de febrero de 2019

R.I.P. Daniel Lasa Pérez de Arenaza





Se nos ha ido Daniel después de haber disfrutado entre nosotros sus muchos años de jubilación. 

Daniel llegó a Cacabelos con Juana, su mujer, para estar más cerca de su hija, la doctora Ana Lasa, y sus nietos. Aquí supo adaptarse formidablemente a la vida del pueblo lejos de sus Encartaciones vizcaínas. Sus partidas, sus “txiquitos” y, sobre todo, su cordialidad y sencillez le granjearon muchas amistades que repartió con las logradas en Balboa y Quintela, donde residía durante algunas épocas del año.  Y sin olvidar nunca su Athetic, Athletic Club de Bilbao.

D.E.P.

El diseño de las etiquetas de los vinos Armas de Guerra de la Cooperativa premiado en Alemania



El Estudio Pablo Guerrero recibió el premio en Frankfurt


La noticia del premio German Design Awards 2019 para el etiquetado de la familia de vinos Armas de Guerra de la Cooperativa Vinos del Bierzo ya fue recogida el pasado diciembre en este cuaderno. Ahora llega la información de la entrega del premio en Frankfurt al Estudio de diseño Pablo Guerrero de León responsable del trabajo.


Armas de Guerra, ganador del premio Gold  

La base del sistema de etiquetado de Armas de Guerra reside en las herramientas de labranza de la viña, que se convierten en protagonistas del mensaje. Se trata de toda una reivindicación de la importancia de los viticultores y su labor, que se puede resumir en la siguiente frase: “La viña es nuestra guerra. Los aperos, nuestras armas”.
A través de esta idea, se articula el etiquetado de 6 vinos, elaborados en esta bodega cacabelense  amparada bajo la Denominación de Origen Bierzo. Los vinos buscan comunicar la idea de un vino fiel a su origen, la viña. A partir del juego conceptual y gráfico, se pretende renovar el mensaje y estilo de una marca tradicional como Guerra, fundada en 1879. Este nuevo discurso conecta, además, con nuevos públicos de Centroeuropa y Norteamérica, principales mercados de destino. 

El Estudio Pablo Guerrero
El Estudio Pablo Guerrero está especializado en la creación de marcas y etiquetado de todo tipo de vinos. El equipo está formado por Pablo Guerrero, director creativo; Pablo Pino, ilustrador y diseñador gráfico; Rocío Álvarez, encargada de diseño y artes finales; y Estefanía Llamas, de la gestión y el marketing.

miércoles, 20 de febrero de 2019

Imágenes y recuerdos de Cacabelos (CCCXLII)

     
Río Cúa desde el puente


 LA PEQUEÑA HISTORIA DE CACABELOS (II)

Por Antonio Esteban

Esta foto de 1942, antigua y entrañable, en la que se ve el río, manso y lento, en un paisaje que ya no existe ni siquiera en los recuerdos de los más ancianos del lugar, da pie, esta semana, para seguir contando la pequeña historia de Cacabelos.

Escribe don Luciano Huidobro y Serna que cuando Cacabelos se arruinó a causa de un terremoto, el arzobispo Diego Gelmírez reconstruyó la Casa de la Mitra y, al tiempo, otras muchas ya que el burgo de Cacabelos estaba casi desierto. No obstante, consagró la Iglesia con toda solemnidad.

Veinte años más tarde -otoño de 1129-  Gelmírez es invitado por el emperador Alfonso a Toledo. Se hospeda en palacio y es espléndidamente obsequiado, tal vez porque Alfonso quería anular su matrimonio.

Antes de abandonar Toledo, Gelmírez obtiene del emperador dos gracias: que se acoten a su favor las villas de Cacabelos y de Lédigos, en Palencia, que pasarían a ser propiedad de la Iglesia compostelana.

Entre los fueron concedidos a los habitantes de nuestra villa estaba que ningún alguacil o funcionario público pudiese entrar en sus términos para ejercer actos de su jurisdicción, sin licencia del prelado santiagués y, además, que tenían que suministrarle una renta anual para comprar el aceite que iluminase la Iglesia durante los meses de invierno.

El documento fue otorgado por el emperador Alfonso en Toledo el 20 de febrero de 1130.

Este documento, traducido del latín, dice: “Puesto que  todo aquello considerado como donación por parte de  Reyes, conviene que sea  confirmado mediante escrito, yo , Alfonso, Rey de España, junto con mi esposa la reina doña Berenguela, extiendo este documento de garantía a vos don Diego, arzobispo de Compostela y a vuestros sucesores, los clérigos venideros, de vuestra iglesia, sobre la villa llamada Cakkavelo y cuyos límites se extienden desde las acequias de agua, hasta las granjas, pasando por la laguna llamada “de los ladrones”, llegando al “barradelum” y que termina en el límite del río más grande”.

El Rey garantiza los fueros otorgados a Cacabelos por mediación de un hombre de confianza para que nadie se atreva a traspasar estos límites ni siquiera en busca de alguien acusado de hurto u homicidio y si alguno entrase se le diese muerte”.

Y concluye: “Extiendo y confirmo la donación, para siempre, y por mi propia voluntad.