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| Captura de la página de estadísticas ayer por la tarde con 5.009.441 visitas en ese momento |
Prácticamente en el último día del año saltó en el contador
de visitas de Castroventosa la cifra 5.000.000 de visitas. No está nada mal, creo,
para un cuaderno de notas locales que nació con la vocación de informar a un
grupo de amigos sobre la actualidad cacabelense.
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| Captura con los datos de los visitantes según el país de conexión |
Si alguien es culpable
de haber llegado hasta aquí, indudablemente sois los visitantes que día tras
día os asomáis a estas páginas, incluso más de una vez a lo largo de la jornada.
Y esto no es un tópico, tampoco un simple recurso a la hora de explicar el
mayor o menor éxito de algo que solamente puede interesar al que sea, viva o
esté relacionado con Cacabelos. Cómo no te va estimular comprobar que
normalmente llaman a la puerta más de tres mil veces diarias, llegando en
ocasiones (pocas, por supuesto) a superar las ocho mil.
Una parte muy importante se la debo a Marga. Hasta su
fallecimiento soportó sin reproches muchas horas de espera mientras yo salía a
tomar unas fotos o preparaba en el ordenador alguna entrada a horas
intempestivas.
Y en tercer lugar, los
culpables son los colaboradores. Castroventosa es pobre, pero se permite el
lujo de tener unos amigos y amigas fieles y generosos con su tiempo a la hora
de escribir una colaboración, realizar fotografías, mandar avisos, etc.
Me dolería mucho olvidar algún nombre y pido perdón de
antemano. Tengo, tenemos, que agradecer a Antonio Esteban la puntualidad
semanal de sus comentarios a las 334 fotos de Imágenes y recuerdos de Cacabelos
publicadas, uno cada semana. Es necesario nombrar indudablemente a Gutis
Couceiro por sus fotos, noticias y oportunos avisos; a Milagros González
siempre dispuesta y atenta a la actualidad con su móvil; a
Aurora Basante que viaja con el móvil en la mano; a Lara Luna acercándonos las
fotos de los acontecimientos infantiles, sobre todo; a Pepe Couceiro y Pepe
Regueira por sus magníficas colaboraciones y a tantos otros que me han ayudado
a completar y enriquecer la información.
Hay también una parte negativa de anónimos y llamadas
telefónicas acompañadas de graves insultos –algunas-
acusándome de mentir en las informaciones referidas a los líos municipales cuestionando
mi independencia.
A estos les aclaro que de lo que más me siento satisfecho en
Castroventosa es de mi total y absoluta independencia. Admito todas las
críticas que se refieran a lo mal escrito que está, a la porquería de fotos que
acompañan las entradas, al pésimo diseño que tiene…todas, porque además
seguramente tendrán razón en muchas ocasiones. Pero que quieran -perdón por la palabra
-enmierdar este cuaderno con los
métodos que ellos acostumbran a usar en sus peleas y bajezas pestilentes, de
ninguna forma lo puedo admitir. Lo curioso es que vienen de ambas bancadas
municipales; en este asunto sí se ponen de acuerdo.
El tiempo y la fidelidad de los lectores pienso que también,
creo, sirven también para avalar esa independencia.
Ladran, luego cabalgamos (también es una expresión muy vieja
ya).
¡FELIZ AÑO!