jueves, 8 de junio de 2017

El paseo del Cúa volverá a estar iluminado


La nueva iluminación comienza en la zona más próxima al puente


El paseo a orillas del Cúa entre el puente y las viviendas de los gitanos volverá a contar con iluminación artificial. Si no todo, al menos una parte tendrá unas farolas que harán más cómo y seguro su uso por las noches. La empresa Instalaciones Eléctricas LOAN se encarga estos días de la instalación de una primera fase. El resto tendrá que esperar a nuevas inversiones en alumbrado público.
Cuando se inauguró, tenía unos faroles-hongos a lo largo de toda su extensión que hacían muy agradable los paseos nocturnos y sobre todo en verano para buscar el fresco del Cúa. Pocos días después los gamberros los destrozaron impidiendo a los ciudadanos disfrutar de esa nueva zona de ocio. ¿Respetarán las nuevas farolas?

Los quintos del 42-43-44 ya tienen sede




Los animados y laboriosos quintos del 42-43-44 están como niños con zapatos nuevos. Ahora, cuando están en plena efervescencia organizando su fiesta de 2017, estrenan sede. Después de un tiempo realizando las obras necesarias para la rehabilitación del local, al fin pueden presumir de tener un lugar para tratar los asuntos propios de la asociación y también para reuniones sociales y gastronómicas.
Situada en la calle Emperador Teodosio con esquina a la calle de la Peña, ocupa el mismo lugar que años ha también cobijó un popular bar que resta solamente en la memoria de unos pocos.



miércoles, 7 de junio de 2017

Imágenes y recuerdos de Cacabelos (CCLXX)



Calle Elías Iglesias casi enfrente al Instituto. A fondo la casa de Sergio Valín


UN PAISAJE APOCALÍPTICO (O CASI)


Por Antonio Esteban González
Un buen fotógrafo debe saber captar, no solamente las figuras que va a retratar, sino también el entorno en donde se encuadren esas figuras y esto ocurre en la foto que presentamos esta semana que recuerda, en un primer momento, uno de esos paisajes que aparecen en las películas conocidas como postapocalípticas. 


Vean, alrededor de tres mujeres, piedras en ordenado desorden, producido -es un decir-  por una explosión nuclear que ha dejado la ciudad   -al fondo-  en ruinas y árboles tristes. Tal vez un negrillo u olmo y un pozo que parecen haber sobrevivido al espanto nuclear.  En medio del paisaje   desolado, Elena Neira, fallecida recientemente, Tere Neira  Pol y su madre María.


En otro orden de cosas, como decía un compañero mío en COPE de Lugo, permítaseme   explicar algo sobre los apellidos de Teresa y de Elena, Neira y Pol. Verán: cuenta la leyenda que el caballero Sánchez de Neyra, nacido en tierras gallegas, defendió, contra los musulmanes, el territorio regado por el río Arce que, posteriormente, recibió el nombre de Neira: río Neira. (Parece ser que Neira procede de la partícula germánica ner, que significa guerrero, latinizado y convertido en Neira o Neyra).


Este río nace en los bajos de una casa en un villorrio de El Cádabo, llamado Fontaneira, en donde se puede escuchar un sordo rumor -yo lo escuché-  que indica, según los vecinos de la zona, sus   orígenes.


En algunos documentos custodiados en el Archivo Histórico Provincial de Lugo aparece el topónimo Neira ubicado entre Sarria y Becerreá: Neira de Jusá o Neira de Rey.

Amor Meilán, por su parte escribe: “Embellecido con el soberano ropaje de una espléndida poesía y achacando a don Tello de Neira la deshonra de la doncella Elvira, hija de un labrador, escribió, el inmortal Lope de Vega, “El mejor alcalde, el Rey”, una de sus obras más admirables”.


Sobre el apellido Pol hay encontradas opiniones: algunos genealogistas dicen que su origen procede del obispo Paulus Aurelianus que tuvo sede en Bretaña y otros afirman, sin embargo, que procede de Croacia y, para ello, se basan en el Chronicon Iuliani.


Y, esto dicho, solamente me resta decir, que con esta curiosa foto regresamos a un paisaje y a un tiempo ya desaparecidos y que nos embarga hoy la nostalgia de ese paisaje y de ese tiempo que ya no regresarán.