miércoles, 20 de mayo de 2015

Imágenes y recuerdos de Cacabelos (CLIX)



ROSA: HOMENAJE EN ROSA
Por Antonio Esteban
 
Siempre que vuelvo a una foto de ayer  - y ocurre semana tras semana- pienso que el  protagonista, al verse, sufrirá una decepción, porque  el entorno es más pequeño de lo que recuerda. O más feo, como, por ejemplo, el patio trasero de la casa de Rosa en donde guardaba el coche y que no deja de ser, hoy, un rincón del jardín que hay detrás de su casa. Ni era aparcamiento ni el coche era tan fantástico como en aquel momento le parecía. Echamos un velo tupido a la fantasía porque querámoslo o no, la vida es así.
El coche y Rosa  -y la foto-  me recuerdan una anécdota que ella, con su gracejo sempiterno me explicaba hace poco tiempo:
-Me había comprado el coche en Cataluña y como nunca me arredré ante nada, un día decidí viajar a Cacabelos. Salí de casa y, a los pocos kilómetros, me detuve a repostar. Lo hice y  seguí el camino  pensando en mis cosas. Kilómetros adelante, me di cuenta de que, en la gasolinera, había olvidado el bolso con la documentación. Di la vuelta. Llegué a la Estación de Servicio en donde había repostado y me encontré que la policía había acordonado todo el perímetro de la misma. Me dirigí al primer guardia civil que  encontré y le expliqué lo que me había ocurrido y que me dejara entrar para recoger el bolso. Se negó terminantemente porque  había  -eso dijo-   un artefacto escondido en algún lugar y todo podía volar por los aires. Se trata de un atentado Intenté aclararle  que únicamente quería recoger el bolso que había dejado olvidado y lo señalé. Seguía colgado en una de las mangueras. Aquel bolso  -le dije-  es el mío.
-¿Está usted segura...?
-Claro. Es mi bolso.
Avisó a su superior y, con todas las precauciones me dejaron pasar. Lo recogí. Le enseñé el interior. Di las gracias y reemprendí la marcha. Es una anécdota que nuca conté a nadie, pero tan cierta como que ahora estoy aquí. Mi bolso había sido confundido con un artefacto peligroso: jajajajajaja.
Sirva la anécdota para recordar en el blog  -hoy que lo necesita-  a Rosa. Es nuestro homenaje en  rosa para Rosa.

sábado, 16 de mayo de 2015

Jornada de puertas abiertas en el M.AR.CA.


Silvia Blanco mostrando una selección de catálogos a un grupo de visitantes


El Museo Arqueológico estaba hoy de fiesta. Celebraba el Día Internacional de los Museos y lo hacía de la mejor forma que puedo hacerlo un centro cultural como este de Cacabelos: abriendo sus puertas a todos.
Desde la mañana los visitantes pudieron acceder a todas las instalaciones guiados por la propia directora, Silvia Blanco. Un paseo por salas de exposiciones, laboratorios y talleres; rincones donde contemplar vídeos documentales de los proyectos, de los trabajos etnográficos con los mayores, de los numerosos talleres infantiles  EDUCAMARCA, de los realizados con los chicos del Instituto, de  exposiciones…que intentan resumir el amplio trabajo desarrollado en los últimos tiempos.
Esta es la sala del M.AR.CA. donde los pequeños "trabajan".
 El público pudo también observar las actuales exposiciones temporales del fotógrafo Bernardo Doral y de trabajos de encajes de bolillos actualmente abiertas. Y por cierto, en la sala de esta última los visitantes podían contemplar en directo el trabajo de varias “palilleiras” confeccionando sus creaciones de encaje.

Las palilleiras concentradas en su labor a pesar de las visitas

Abre un nuevo establecimiento comercial en Las Angustias




Con el fin de dar servicio a las familias residentes en los barrios de Las Angustias y El Foyo abre La Tienda, un establecimiento dedicado a productos de alimentación en el que los clientes de esa zona podrán abastecerse sin necesidad de desplazarse al centro del pueblo. Yerani, la joven emprendedora y responsable del comercio, espera una buena respuesta por parte de los cacabelenses y también de los peregrinos que pasen por allí y de los que pernocten en el cercano albergue.
Además de los típicos productos envasados de este tipo de establecimiento, en La Tienda se podrán adquirir embutidos, pan, bebidas frescas, empanadas y,  algo muy deseable, productos frescos de la huerta familiar de los dueños.