jueves, 7 de agosto de 2014

Cacabelos en la prensa

Enlace a Diario de León: Calcinadas 6,6 hectáreas en Corullón y Cacabelos
 La ARMH busca este mes en un pueblo de Lugo los restos de un vecino de Quilós

Programa de San Lorenzo 2014 en Quilós




Para los próximos días 8, 9 y 10 la Junta Vecinal de Quilós ha elaborado un variado programa de actos para las Fiestas de San Lorenzo. Con él pretende agradar a todos los vecinos y visitantes cualquiera que sea su edad; con esa intención ha elaborado las diferentes atracciones y actuaciones
VIERNES, 8 DE AGOSTO
17:00 H. JUEGOS INFANTILES
(Toro mecánico, fiesta de la espuma, animación infantil, merienda para todos...) 
22:00 H. GRAN CHORIZADA
(Chorizo + pan + vino o refresco 1,5 €)
23:00 H. BAILE  A CARGO DE TRIO MUSICAL
SÁBADO, 9 DE AGOSTO
11:30 H. TALLER CREATIVO
(Infantil del M.AR.CA. en el Centro Cívico)
21:30 H. BAILE TARDE CON LA ORQUESTA “CIUDAD CRISTAL”
00:30 H. VERBENA CON LA ORQUESTA “CIUDAD CRISTAL”
DOMINGO, 10 AGOSTO
11:30 H. PASACALLES con gaiteros
12:30 H. Santa MISA y Procesión en honor a San Lorenzo
18:30 H. XXX CARRERA INFANTIL
(Inscripción y salida en la plazuela, merienda para todos los participantes)
21:30 H. BAILE TARDE CON LA ORQUESTA “ARENA”
00:30 H. VERBENA CON LA ORQUESTA “ARENA”

miércoles, 6 de agosto de 2014

Cacabelos en la prensa

Enlace a Diario de León: Sale a degustación el primer aceite berciano producido en Pieros

Imágenes y recuerdos de Cacabelos (CXIII)




MADRES, HAY MÁS DE UNA….

Antonio Esteban González
 
La frase, naturalmente, dice otra cosa: “Madre, no hay más que una”, pero, a veces, las frases no son ciertas o no son ciertas en su totalidad y a m me parece que, en este caso, el epígrafe que titula este artículo,  es cierto porque la persona que aparece hoy en nuestro blog  -Carlos le llama cuaderno- IMAGENENES Y RECUERDOS DE CACABELOS  ha sido madre  -o casi-  de muchos cacabelenses que han venido a este mundo miserable, gracias a ella. (Muchos, también, si hubiesen sabido que este mundo es como es y no como debiera ser, se hubiesen negado a nacer, pero, no siempre, las cosas son como nos hubiera gustado que fueran y vinieron al mundo, que es lo principal, sanos y salvos gracias a las manos  -y a la sabiduría sin libros ni utensilios-  de Rosario que ayudó a parir  -parir es un verbo admitido por la Real Academia de la Lengua-  a muchas madres que no lo hubieran hecho o lo hubieran hecho con dificultades, por eso, hoy, aquí, traemos a una persona que ha sido madre  -casi como las verdaderas-  de cacabelenses que siempre se han acordado de ella y hoy tiene la oportunidad de recordarla.
Ya lo dije, pero vuelvo a decirlo: es Rosario y no hace falta decir más.

martes, 5 de agosto de 2014

San Roque 2014



Recital poético en torno a la Generación del 27


Cartel de la II Feria de la Cerveza en Cacabelos


"Carmen la Castelada", cuadro de la semana de la Retrospectiva José S. Carralero



Silvia Blanco Iglesias directora del Museo Arqueológico de Cacabelos y profesora tutora de Historia del Arte de la Universidad Nacional de Educación a Distancia  elige en esta ocasión el retrato de Carmen la Castelada.
Este comentario está dentro del programa de fichas catalográficas de la Exposición Retrospectiva José Carralero y dice así: 

Realmente esta pintura  de Carmen la Castelada  es  una  obra maestra  de su etapa más temprana.

José Carralero  desde muy pronto  jugaba a ser artista, se sentía   atrapado  por los pinceles, los óleos, por una forma peculiar de mirar  a través de la pintura…  Se dejaba  ver un muchacho inquieto, observador, con una necesidad de mimetizar lo cotidiano: desde una escena cualquiera, un bodegón, pero  muy pronto se atrevería con los retratos.

Después de analizar este retrato. No cabe duda,  nos encontramos con uno de los grandes retratistas  del siglo XX.

 Tras recorrer los primeros metros de esta gran Retrospectiva en el Museo M.AR.CA.  de Cacabelos. Nos sorprenden varios RETRATOS SUBLIMES tanto por incipiente destreza: su primer autorretrato con escasos dieciocho años,  el retrato de su abuelo el Chusco y éste,   de Carmen la Castelada.

Se trata de una mujer entrañable en el Cacabelos de  la década de los 60. Una mujer rural,  habitual de las típicas bodegas y conocida por gustarle demasiado el vino.

El joven Pepe,  en 1963 se la encuentra en una de sus constantes idas y venidas por la calle Santa María y sin pensárselo dos veces, le dice:

Carmen, espera, ¡quiero hacerte un retrato ¡

 Carmen,  era una mujer simpática, se deja arrastrar por el énfasis de Carralero y en apenas  unos minutos, nuestro aprendiz de pintor, hace uno de los retratos más entrañables. Pepe simula a los  pintores impresionistas,  con una tablilla a modo de ensayo,  retrata al aire libre a Carmen.

Es innegable que José Carralero, tenía una necesidad interior de pintar  todo lo que tenía a su alrededor. Le resulta fácil comunicarse a través  de una pincelada corta, rápida y vivaz;  pero con una gran expresividad.

Lo que se presentaba como un mero trabajo de improvisación se convierte en un gran estudio psicológico de  Carmen. Evidencia  a una mujer avivada por los efluvios del alcohol. Detalla un rostro iluminado por el reflejo de una mujer bonachona, de ojos rasgados con una chispa especial. En realidad, es una pincelada certera que refleja una mujer viva, divertida y feliz.

Se trata de un retrato casual, pero con una enorme carga psicológica. Carmen aparece con actitud incluso burlesca. Parece posar para la ocasión, está tranquila y agradece el honor de ser retratada, con la mirada.

Es el retrato de un gran rostro con muchísima luz, tanto interior como exterior. Mentones marcados, colorados y una gran sonrisa deja entrever, la falta de alguno de sus dientes  e incluso, parece caerle todavía vino tinto por la comisura de la boca.

Unos rasgos  enmarcados con  una gran pañoleta verde, que anuda ligeramente en el cuello. El fondo oscuro,  son sombras ni  pardas ni negras en su periferia, pero no es lo importante.

Al fin ya al cabo, el RETRATO es la visión particular de un individuo sobre otro. En este caso, del joven pintor  sobre Carmen, conocida como la Castelada. Es  una personal evocación; aquí, con un reflejo fiel de la realidad, que se le reconoce en su dimensión física, y dentro del campo subjetivo, en su dimensión psíquica, dentro de un espacio intemporal.