LA AVENTURA DE SER JOVEN
Antonio Esteban González
… porque ser joven es una aventura, la mayor parte de las
veces y uno tiene por delante un mundo por descubrir. Unos lo descubren antes y
otros lo descubren después, pero todos, alguna vez, lo hemos descubierto,
salvaje y nuevo y tremendamente atractivo y mucho más atractivo hoy que ayer.
(Hoy lo descubren antes, gracias a Internet. Antes no había tabletas ni
teléfonos móviles ni redes sociales y tardábamos en descubrirlo, pero era, sin
lugar a dudas una hermosa aventura: ver, por ejemplo, por vez primera a una
niña en traje de baño -algunas se
bañaban con una prenda llamada viso- o
marcar un gol contra el equipo rival o el regusto agridulce de aquel primer
beso fugitivo bajo un membrillero oloroso, en un otoño cálido o un lilo en flor
o leer las novelas de julio Verne y las aventuras de Karl May o de Emilio
Salgari. Hoy no se lee, desgraciadamente y aquellos libros estaban llenos de
sensaciones nuevas.
Era una aventura ser joven y aguardar el porvenir sin pensar
en el porvenir, -o pensándolo- un porvenir que se presenta negro para las
nuevas generaciones. Y, si no se lo creen, que, sí, se lo creen, pregunten a
los mozos de la fotografía que han
cumplido los cincuenta años o están a punto de cumplirlos. Ellos tuvieron
sueños que, a lo mejor, no se han cumplido, pero todos descubrieron a esa
hermosa edad, la aventura de ser jóvenes.
Era una foto que teníamos ganas de traer al blog, porque son
gentes de hoy y que ayer iban al
Instituto y se dejaban fotografiar, como amigos que eran: Inés, hija de Deisy,
Milagros, Gustavo Abelaira, hijo de Sindo que ejerce como profesor en Lugo,
Begoña, hermana de Milagros e hijas, las dos, de Andrés, Pol, Manoli Uría,
Juanjo, Alfredo Carballo y José Santos, en la fila de arriba.
En medio Tere, la “Tarula”.
Y, abajo, José, de “Panadería Pablo”, Ana Carballo,
Faustino, Fernando, -ya desaparecido-
Gatuño, Fermín López Costero y Claudio Litán.
Una foto nostálgica, sobre todo para ellos.
Esperamos que la
disfruten.