LA ACADEMIA (II)
Antonio-Esteban González
Eran los años de la Sección Femenina, -también en la Academia "Gil y
Carrasco"- que se ocupaba y preocupaba por la Educación de la mujer.
"Vosotras vais a realizar una tarea trascendental -decía
Pilar Primo de Rivera- en el alma del hombre y os corresponde ser
sumisas y dóciles y estar al servicio de estos ideales: Dios, España y el
Nacional-Sindicalismo, porque la mujer española tiene que enfrentarse a su
propia realidad y ser complaciente y servil con el hombre".
También eran los años de la Enseñanza de Labores, Economía y Cocina
-cocina, al menos, en el Instituto de Enseñanza Media de Ponferrada- y
otros temas que servían para educar a las niñas para ser perfectas amas de
casa.
"Para bordar -decía doña Manolita- en
punto de cruz, se debe utilizar cañamazo, esterilla, panamá o lino y los hilos
serán de hebras separadas y en algodón".
"Las agujas, cortas y de punta redonda y hay que sobrehilar
la tela alrededor para que no se deshilache"
"El punto de cruz -insistía- se
conocía ya en Egipto, quinientos años antes de Cristo".
Eran años, también, de la tosferina, el sarampión o la varicela. (la tosferina
había sido diagnosticada por Jules Bocaet, un médico francés, que
trató de curarla usando un cultivo a base de patatas, aunque los papás de la
época recurrían a métodos menos sofisticados llevaban a sus
vástagos, -y vástagas- muy temprano a Castro Ventosa para
que respirasen aire puro.
Pero las niñas que ven en la fotografía también padecían el sarampión con un
periodo de incubación de cuatro a doce días que podía complicarse con diarreas
o encefalitis y, entre clase y clase, cuando no estaban enfermas, jugaban a la mariola o cantaban
aquello de Mambrú se fue a la guerra, mire usted, mire usted que pena,
Mambrú se fue a la guerra no sé cuándo vendrá. Do, Re, Mi. Do, Re, Fa, no sé
cuándo vendrá. Vendrá para la Pascua o por la Trinidad. La Trinidad se pasa,
Mambrú no vuelve ya. Por ahí viene un paje, qué dolor, qué dolor, qué pena. Por
ahí viene un paje qué noticias traerá, Do, Re, Mi, Do, Re, Fa, qué noticias
traerá o jugaban a Pase misí, pase misá, por la puerta de
Alcalá. La de alante corre mucho, la de atrás se quedará. (Una canción
que comenzó a cantarse durante la invasión francesa y de ahí lo de Pase Misi
por Passez, monsieur y Pasi Misá por Passez madame.
Las niñas mayores ya soñaban con los primeros amores y los primeros besos y
cantaban aquello de después de subir al monte y haber pisado la nieve,
tengo que bajar al Bierzo, para ver si tú me quieres. Y claro que las
querían y si no que se lo pregunten a estas mozas. De arriba abajo y de
izquierda a derecha: Teresa, la de Ovidia, Mary
Carmen, la de Indalecio, Nena, la del "Puto", Pili, la
"Gata", Nice, Maruja, de San
Juan, Esperancita, Dora, la del "Follo" ,Manolita, la de Vitín y
a un lado don Jesús y al otro lado, don Pedro.
En la segunda fila, entre Soledad Ordás y Manolita
López, Pili, la "Molinera", Sina, Manolita Ovalle, Carmiña, la de
Varo, Marujina, Maruja Quindós, Gelines, la de Erundino, Marina, la
"Molinera" ,Morocha, una hermana de Anibal, el "Polo" y
Sarín, la "Pechaduras".
En la tercera fila: José Luis, el de "Lizáfaro",
Ketty Mauriz, Maruja, la "Casiana”, Milita,
la de Peña, una niña de San Juan de Carracedo, una hermana de Tita, la
"Anduriña", Mery, Carmita, la "Nicolasa" ,una hermana de
Floripes y Cuqui "Lizáfaro", y abajo Gelines
Quindós, Virita, Mary Carmen, la del Juez, Pili, la del Cartero y Pili Peña.
Un ramillete de niñas y mozas muy guapas, algunas de las cuales aún nos
siguen admirando con su belleza y otras que ya se han ido, pero cuya
memoria quedó entre todos los cacabelenses. Para todas va dedicada esta foto de
ayer.