martes, 29 de marzo de 2011

A buen entendedor...

A uno le gusta pasear por el campo, abandonar el asfalto y adentrarse por los caminos para disfrutar los cambios que se producen en la naturaleza. Un día ves los almendros floridos, otro descubres el recién nacido color rosa en los melocotoneros, poco después brota ya el manto blanco que cubre los cerezos y, de pronto, en una apartada senda ves un cartel. Aunque aún no puedes leer el texto, te das cuenta que no es el clásico anuncio de “se vende”, es algo más. Atónito te vas acercando hasta que tus ojos pueden ya interpretar aquellas líneas. La fotografía os las muestra claramente.

No se trata de mandar al lector un mensaje subliminal, no, el publicista es claro. Aparece el nombre del autor y el de quienes deben darse por enterados. Los paseantes: oír(leer en este caso), , ver y callar, no va con nosotros.
¡Avisados están!

viernes, 25 de marzo de 2011

Inauguración del nuevo vial en Cacabelos

Esta mañana ha sido inaugurada la nueva urbanización de la travesía de Elías Iglesias en el límite con el Municipio de Carracedelo. Se ha dotado al nuevo vial de aceras, aparcamientos, una calzada de doble sentido, una doble red de saneamiento y alumbrado.
El deseo mayoritario es ver prolongado el nuevo vial hasta enlazar con la zona de la Cooperativa para poder descongestionar el tráfico por el centro y facilitar el tránsito al tráfico pesado.

martes, 22 de marzo de 2011

Pablo López Carballo, un poeta de Cacabelos



Pablo López Carballo es ya, pese a su juventud, o quizás precisamente debido a ésta, un poeta de fuertes mimbres.
Nació en Cacabelos en 1983, donde inició y completó sus estudios de Primaria en el Colegio Público “Nª Sª de la Quinta Angustia. Posteriormente realizó la ESO y el Bachiller en el I.E.S. “Bergidum Flavium”.Se licenció a la Universidad de Salamanca y en la Università degli Studi de Siena en Filología Hispánica. Regresó a España, concretamente a Granada, para completar en esa universidad su formación en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada.
Ha publicado ya varios libros de poesía y variedad de artículos en revistas especializadas. Colaborador asiduo en “Quimera”, “7 de 7”, “Nayagua”, “The Barcelona Review” “Letras libres” y “La hamaca de lona”.
En 2004 sale a la luz su cuaderno “Viandante”(Sevilla) y en 2008 lo hace “Cámara de mano”(Premio Letras Jóvenes Castilla y León). En este mismo año se alza con el prestigioso IV Premio Internacional de Poesía Joven La Garúa por su obra “Sobre unas ruinas encontradas”, obra editada en 2010 por La Garúa Libros.
No ha podido entrar en el mundo de la poesía con mejor pie. Los premios y los críticos avalan el nacimiento de un poeta que aporta y ha de aportar mucho en un futuro próspero. Su nueva mirada, su independencia y su juventud nos traerán sorpresas muy agradables.
La palabra golpea
su futura mudez. Tormentas
iuminan su apagamiento.
Los libros que se abren
casi en silencio se cierran
con un golpe seco.
Objetos mudables
síncopa del mutismo.
(del libro “Sobre unas ruinas encontradas”, La Garúa , 2010)

miércoles, 16 de marzo de 2011

Ni todo es blanco ni todo es negro


Son muchas las críticas gratuitas que, durante años, he ido escuchando sobre los jóvenes y los centros educativos. Ciñéndome exclusivamente al Colegio e Instituto de Cacabelos y colegios de pueblos próximos, aquéllas provienen de un amplio abanico de personas, muchas ajenas por completo al entorno educativo, y otras con hijos o familiares implicados en él. Estas últimas no son conscientes que también forman parte de la comunidad educativa en la parcela que les toca y tienen, por tanto, también su cuota de responsabilidad. No niego el derecho a expresar sus libres opiniones o críticas a cualquier ciudadano que, suficientemente informado, desee plasmarlas. Sí me molestan, y mucho, cuando se generalizan e implican a todo un sector de la sociedad.

Razones y hechos abundan, desgraciadamente, motivadores de ese cierto pesimismo que nos invade a la hora de valorar a la juventud y a la enseñanza actuales. Pero el panorama no es tan negro como pretenden presentarnos. Un gran número de alumnos de nuestros centros logra finalizar sus estudios y continuar otros fuera de la localidad; sea en la universidad, sea en centros de formación profesional. Y año tras año comprobamos como se van situando en el mundo laboral; unos con mejor fortuna que otros, tal como es la realidad de la vida.

No se me ocurriría negar la problemática actual que, tanto al mundo juvenil como al de la enseñanza, afecta en gran manera. Pero creo también que, todos quienes formamos parte de la sociedad, debemos analizar y reconocer nuestra parte de responsabilidad. Posteriormente podremos hacer crítica negativa, pero sin olvidarnos la positiva, si hubiera motivos.

Siempre es noticia aquel alumno con conductas disruptivas graves o aquel profesor injusto. De todo hay en la viña del Señor. Pero ignoramos o apenas valoramos a esos alumnos que han obtenido premios en sus estudios, a esos que han obtenido distinciones en su profesión, a esos que tienen un brillante expediente académico, a esos que han montado su propia empresa...pues, todos esos han salido de nuestras aulas, han formado parte de nuestra comunidad.

Las profesiones de maestro o de profesor tampoco están en la cúspide de la popularidad. Son muchos y complejos los problemas que tienen que afrontar. Existe una incomprensión muy extendida hacia su labor en muchos sectores de la sociedad, incluso hasta alguna seudo autoridad académica se permite lanzar exabruptos contra ellos habiendo ejercido, esta misma, la enseñanza poco tiempo atrás.

Sí os puedo asegurar, porque conozco bien las interioridades de ese mundo, que una gran mayoría de maestros y profesores viven de forma muy intensa su profesión, entregados a su trabajo y buscando mejorar la grave situación por la que atraviesa el sistema educativo.

Todo este rollo, que os he largado, es el preámbulo para, de vez en cuando, poder contar los logros de algunos alumnos salidos de nuestras aulas.