viernes, 1 de abril de 2022

El Camino de Santiago hace una parada en el M·AR·CA

 


El Museo Arqueológico de Cacabelos inaugura hoy, día 1 de abril, una exposición temporal de fotografía del Camino de Santiago con el título “Miradas Peregrinas”.

Esta exposición, organizada por Correos y la Asociación de Municipios del Camino de Santiago para el actual Xacobeo 2022, permite disfrutar de 12 fotografías realizadas por peregrinos durante su camino hacia Santiago de Compostela. Las imágenes reflejan la diversidad natural, patrimonial y humana del Camino de Santiago, una amalgama de personas, paisajes, sentimientos y sensaciones que lo convierten en una vivencia inolvidable.

La exposición estará abierta al público hasta el 2 de mayo. Puede visitarse de martes a sábados, de 10:00 a 13:00 y de 15:00 a 18:00 horas y los domingos de 11:00 a 13:30 horas. El acceso a la exposición temporal es gratuito.

jueves, 31 de marzo de 2022

Vidal insiste ante el Ayuntamiento pidiendo un reconocimiento para Prada

 


Me entero por la prensa de que el Consejo Comarcal ha tomado el acuerdo por unanimidad, de nombrar al empresario cacabelense “Prada” Hijo Predilecto del Bierzo.

Siendo José Luis Prada vecino de Cacabelos, supongo que toda la Corporación Municipal se sentirá muy orgullosa del reconocimiento y el honor que se le hace a tan ilustre personaje. Bien es sabido que Prada está siendo reconocido no sólo en el Bierzo sino en Castilla y León y más allá en resto de España.

Me parece por todo ello, oportuno recordar la propuesta que hice, en su momento, en el sentido de que reciba también el reconocimiento de su pueblo. Adjunto de nuevo y por quinta vez, el documento justificativo que uní a mi propuesta.

Espero que por un elemental gesto de respeto hacia mí y hacia la persona que lo inspira, se sirvan, al menos contestar a este escrito. Vidal Pérez Herrero

 A la fecha de hoy no he recibido ninguna contestación a mí escrito ,la espero y seguiré insistiendo . Vidal

Fantásticos conciertos para la noche del sábado en Cacabelos: Solid Beauty en MAM y Chett Miranda en La Cueva

 



Imágenes y recuerdos de Cacabelos (CDLVII)

 


HAY COSAS QUE NO ME GUSTAN

Por Antonio Esteban

Como a todo el mundo. Quiero decir que, como a todo el mundo,  hay cosas que no me gustan o que me gustan menos que otras, pero las acepto o tengo que aceptarlas a regañadientes como les ocurre  a la mayoría de los mortales. Y digo esto refiriéndome a la fotografía que ilustra el texto. No me gustan las fotografías a color y, hoy, las fotografías digitales únicamente son a color. Ya no existen, que yo sepa, los carretes  en blanco y negro. O, a lo mejor sí y yo  no lo sé. Daban otro matiz a la copia fotográfica. Me ocurre, exactamente igual con las películas. Me gusta el cine - hice crítica de cine para Radio Popular durante mucho tiempo-  y prefería las versiones en blanco y negro a aquellas que llamábamos en " technicolor",   pero se impuso la moda. No estoy en contra del color, pero prefiero los grises Y es el caso de la fotografía que nos ocupa esta semana. Es en color y ahí la dejo. Es una sencilla y mera opinión que mis lectores no tienen que compartir. Ni esa opinión ni otras que pueda tener.

Vemos, en la foto, a Milagros, hija de Andrés, a Rosi, sobrina de Mercedes, la confitera y a Dalia  la "Corina” y a otra hija de Begoña, también hija de Andrés,  y a Manola, la "golondrina", cuñada de Mercedes y hermana de Paco que está muy serio en medio de tanta mujer, a la derecha. Abajo vemos a Jesusa, mujer de Tano y a Mercedes, la mujer de Paco.

Una foto de ayer con algunas personas que ya no están pero a las que recordamos a todo color, un color, a pesar de todo que las hace revivir.

ENTREGA, ESFUERZO, IMPLICACIÓN Y VOCACIÓN EDUCATIVA

 

Instituto Bergidum Flavium de Cacabelos

Estos días hemos sido testigos a través de la prensa de una triste situación digna de ser analizada  con calma. Conocimos, por un lado, el presunto acoso de un menor en un centro educativo del  Bierzo. La noticia parte de las declaraciones realizadas a la TV y los periódicos de una madre  agobiada ante el supuesto intento de suicidio de su hijo como consecuencia de ese posible caso  de bullying.

Empleamos las palabras supuesto, presunto, posible, intencionadamente, ya que no conocemos los detalles, salvo una parte de todo lo que se ha publicado en la prensa y que, al parecer, está  en vías de indagación y resolución.

Por otro lado, es muy preocupante que pocas personas hayan contrastado la información. El  artículo es suficiente para construir en el imaginario popular el resto de la historia: profesorado  que no se preocupa, equipo directivo que mira para otro lado, testigos impasibles de un daño cruel… eso hemos leído en redes sociales y qué falta de respeto.

A continuación, se desata la locura. En manos del circo mediático, la noticia vuela, fija el foco de  atención en varios menores con insana curiosidad, crea todo tipo de opiniones (muchas de ellas  carentes de la necesaria comprensión de un problema que es muy complejo), las redes sociales  bullen cargadas de acusaciones y datos no contrastados y comienza la estigmatización del centro  educativo y de las personas que trabajan en él. Al “sarao” se suma un supuesto psicólogo clínico. Con los datos de una entrevista en la prensa aprovecha la corriente y se construye una campaña,  incluso se permite el lujo de acusar y juzgar a todo el que pilla en medio (qué miedo estar en  manos de un profesional que trata con personas y las clasifica de modo tan simple).

Quede claro, ante todo, que enviamos todos nuestros respetos a una madre que busca proteger a su hijo y nuestros mejores deseos para ese niño. Que nadie piense que no hay empatía hacia la familia de un menor que debe estar pasándolo fatal con todo esto. Muy al contrario, su  situación nos apena profundamente y nos inquieta aún más. 

Los abajo firmantes nos ponemos sin esfuerzo en el lugar de esa madre: un hijo tan agobiado  que no encuentra salida. La adolescencia es un periodo muy complejo y estos tiempos convulsos  no ayudan a encontrar el equilibrio. Ojalá fuera todo más sencillo, una fórmula matemática que  diera siempre el resultado deseado. Pero lo cierto es que quince o veinte adolescentes que  conviven durante un curso escolar trasladan al aula muchos problemas de gestión de las  emociones y se llevan en la mochila otros muchos para su casa. 

Pero tampoco le deseamos mal alguno a todos aquellos docentes, equipo directivo,  departamento de orientación, personal no docente, familias y alumnado de un centro educativo  que HA ACTIVADO LOS PROTOCOLOS ANTIACOSO, que es lo que se puede y debe hacer en estos  casos. Nadie debería señalar culpables y sancionar sin determinar lo ocurrido previamente. No  se trata de poner en duda la veracidad de los hechos, más bien respetar los derechos de todas  las personas implicadas, esclarecer qué ha sucedido y precisar sus causas. Eso es lo que se hizo,  es lo que se hace siempre en todos los centros educativos, en cualquier punto del país, porque,  lamentablemente, el acoso escolar es una lacra que existe en todas partes.

Quienes se permiten el lujo de juzgar sin conocer, no son defensores de la víctima, no se  equivoquen. El fenómeno es sobradamente conocido y tiene numerosos antecedentes a lo largo  de la historia. Las personas de la calle se convierten, con comentarios cimentados en la falta de  información en unas ocasiones y en la mala intención en otras, en jauría humana. Pretendidos

defensores de un menor actuando exactamente igual que sus supuestos agresores. El acosador  se encuentra más cómodo normalmente en grupo. Es anónimo y se deja llevar. No busca  resolver un problema, busca más bien el barullo, el abuso, y ya puestos, el linchamiento popular.

Ante semejante desvarío, echamos en falta aquí a la Administración. Antes de nada, de  inmediato, se debe salvaguardar el bienestar del menor, pero lo correcto es también defender  al centro educativo porque ha hecho lo que corresponde y no es merecedor del ataque  indiscriminado. Es más, también debería defenderlo su entorno, personas que se han formado  allí, familias y la Villa en general. El instituto enriquece y ha enriquecido siempre, ha tejido lazos,  dinamizado la vida de la Villa, hecho florecer vocaciones y abierto puertas y ventanas cargadas  de conocimiento y trato humano. Buena muestra de ello son las continuas visitas de  exalumnos/as para colaborar o, simplemente, saludar a las personas que tan buen recuerdo les  dejaron en su paso por la enseñanza secundaria. Esto no ocurre en todos los institutos, no es lo  normal. Toca devolver algo de todo eso, toca preguntar, al menos, no quién, cómo, cuándo, sino  si ha se actuado cuando surgió el problema. No se dejen arrastrar por el revuelo mediático que  devora con ansiedad y defeca sin haber digerido, para olvidar absolutamente todo pasado  mañana. Invitamos a todos aquellos que opinan sin conocer los hechos a la reflexión seria y  madura.

Tuvimos la suerte de trabajar en ese centro recientemente y podemos asegurar que no hay en  el Bierzo otro que le supere en implicación del profesorado. Proyectos, propuestas de mejora  que sólo buscan el bienestar del alumnado y que pocas veces se han publicitado porque nunca  se ha ambicionado embellecer la fachada, ni dar una imagen que no sea real, sino cuidar de las  personas que conviven allí. Las paredes de ese edificio solo pueden contar historias de  dedicación y esfuerzo enfocados hacia el alumnado. Es un centro merecedor de todo nuestro  apoyo, nos ha enseñado mucho a profesionales que llevamos decenios trabajando en esto. ENTREGA, ESFUERZO, IMPLICACIÓN Y VOCACIÓN EDUCATIVA, eso hemos visto y vivido.

Dicen que tras una crítica destructiva hay diez opiniones favorables. El problema de las opiniones  positivas es que habitualmente no las damos a conocer. Como nos gusta lo que hay, no vemos  necesidad de aportar nada nuevo que lo mejore. Hoy quizá sea un buen día para cambiar eso,  porque el trato que habéis recibido, precisamente vosotros, no es justo. Estas palabras  pretenden trasladar ánimo y respeto a esa comunidad educativa. Deseamos de todo corazón  que os lleguen.

Elena de la Puente, Aurora Ingidua, Helios Terol

Profesores de Enseñanza Secundaria