jueves, 23 de agosto de 2018

El monasterio de Villabuena a la luz de su documentación

Silvia Blanco y Encarnación Martín durante la presentación del libro en el MARCA


Hoy continuaba en el MARCA el II Ciclo de Presentaciones de libros con Colección documental del monasterio cisterciense de San Guillermo de Villabuena de Encarnación Martín López y Gregoria Cavero Domínguez, ambas profesoras de la Universidad de León.

Se trata de la edición de los documentos conservados en el monasterio cisterciense de San Miguel de las Dueñas relativos al desaparecido monasterio medieval de Villabuena fundado por la reina Teresa, y dotado por Alfonso IX.  Este monasterio tendrá una vida corta, Siglos XIII hasta 1532, pero ha dejado una huella profunda en la toponimia y en la memoria de las gentes de la villa.
 

Después de una breve introducción de la directora del MARCA, Silvia Blanco; fue la Doctora en Paleografía y Diplomática, Encarnación Martín, quien repasó la historia del monasterio a lo largo de los 300 años de existencia.

La colección recupera la memoria de la vida de gentes del común y de las propias religiosas a lo largo de los 300 años de su existencia: Problemas económicos, presión de los señores del territorio, etc. de este monasterio femenino perteneciente al Císter y ligado, junto con el de San Miguel de las Dueñas, a la abadía de San Salvador y posteriormente Santa María de Carracedo. Es en 1527 cuando un desbordamiento del Cúa lo arrasa y obliga a la comunidad a trasladarse a San Miguel. Sólo los topónimos quedaron como vestigio en Villabuena.

La profesora Encarnación Martín señalaba como las monjas, en uno de los momentos de más precariedad de su monasterio, aluden a su condición femenina y a la “malicia de algunas personas comarcanas” que les usurpaban las rentas “las quales mucho tiempo ha que no lles renderon nin renden nin espera que rendan cosa alguna por ellas ser mujeres e non tener favores e ser tan pobres”.





miércoles, 22 de agosto de 2018

Pásate una noche en el Museo


Mapa de la ubicación de los siete grafittis del "Marca Street Project"


Este es el mapa con la situación y la fotografía de la fachada donde hoy han comenzada siete artistas a pintar las siete fachadas del "MarcaStreet Art Project: 7 días, 7 fachadas, 7 artistas"

Inicio de la obra en la calles Elías Iglesias


Imágenes y recuerdos de Cacabelos (CCCXVII)




Carito en uno de los isocarros de reparto de Peña. La embotelladora y almacén estaban frente al Café Avenida 33



CARITO “PEÑA” NO ES CARITO “PEÑA”, ES CARITO REIMÓNDEZ

Reimóndez o Raimóndez. No sé. No lo tengo muy claro, aunque en alguna ocasión, me lo hayan explicado. Yo, por mi parte, he indagado en libros de genealogía y he comprobado que existe, incluso , la variante Raimundez, sobre todo en Galicia.

Siempre he creído que estos apellidos procedían del francés Raymond con el sufijo añadido “ez” que, español viene a ser “hijo de Raymond”, al igual que Sánchez es hijo de Sancho o González, hijo de Gonzalo.

Llegué a pensar que algún francés, de nombre Raymond, tras la Guerra de la Independencia, se quedó a vivir entre nosotros, pero lo descarté porque los gabachos, en aquella época, no eran bienvenidos y francés que caía en manos españolas era francés muerto, así que me dejé de especulaciones y espero  que  alguien con más conocimientos  me aclare la duda.
A la izquierda la máquina de embotellar gaseosa y a la derecha la de  llenar los sifones (agua de Seltz)

En cuanto al apodo PEÑA, si parece que proceda de algún antepasado que trepó a un árbol bastante alto, pero que, al quebrarse una de las ramas en las que se apoyaba, se precipitó al vacío. No le ocurrió nada. Se levantó, se sacudió el polvo y se fue, tranquilamente a su casa. Alguien, que había presenciado el suceso, dijo:” Es duro como una peña” y el apodo, como suele suceder en nuestra villa, pasó de padres a hijos y hoy, incluso, da nombre a una prestigiosa industria, que recordamos con estas entrañables fotos que Carito nos ha cedido y que son entrañables, sobre todo ahora que los soles implacables del verano aprietan ya que  el hielo que producía INDUSTRIAS PEÑA  era  necesario para enfriar bebidas y allí estaban los propietarios que lo    envolvían en sacos de yute y lo servían en el motocarro, al igual que servían gaseosas o el orange, una bebida con gas, edulcorada con jarabe preparado en Valencia y que fue el antecesor del célebre butano cuyo color tenía.

Hielo, gaseosas, cervezas y orange fueron  repartidas por INDUSTRIAS PEÑA  a todo el Bierzo, incluidos lugares tan apartados como Oencia, Portela de Aguiar o  Villaríz.

Carito manipulando la máquina de añadir carbónico a las bebidas


Hoy todo aquello es historia que recordamos al ver estas fotografías nostálgicas y con regusto agridulce que nos traslada   un ayer que casi habíamos olvidado.

“Los documentos del monasterio de Villabuena” ven la luz en el II Ciclo de Presentaciones de libros del MARCA mañana miércoles



Llega mañana un interesante e imprescindible libro para conocer el pasado del desaparecido monasterio de Villabuena: Colección documental del monasterio cisterciense de San Guillermo de Villabuena.

Este libro ha sido elaborado por las profesoras de la Universidad de León Encarnación Martín López y Gregoria Cavero Domínguez.  Contiene una introducción histórica para dar a conocer desde que nace hasta que desaparece el citado monasterio y una Colección Documental con 177 documentos.

El acto de presentación, enmarcado en el II Ciclo de Presentaciones de libros, tendrá lugar este miércoles en el Museo Arqueológico a las 18’30 h.