viernes, 24 de febrero de 2017

El deporte del fin de semana con un ojo en Cacabelos y otro en Madrid


Todo el deporte se concentra en la jornada del sábado. Por la mañana todos estaremos pendientes de la levantadora cacabelense Mª Emma López Crespo. Participará en la XV Copa de España de Halterofilia que se disputará durante la mañana en el pabellón exterior de C.S.D. de Madrid.

Más cerca, en el Municipal de Fútbol, se juegan dos partidos mañaneros -benjamines y alevines- y en el turno de la tarde serán lo infantiles los encargados de dar el espectáculo.


El accidente que conmovió a Cacabelos



El camión accidentado cerca de Sancedo


Hoy se cumplen 59 años de uno de los accidentes que conmovió de forma brutal a nuestro pueblo. Quiso la fatalidad –a la que se sumó alguna otra causa- que aquel 24 de febrero de 1958 un accidente de tráfico provocara la muerte de dos cacabelenses: Carlos Fernández Guerra y Andrés Martínez Alba. Carlos no había cumplido los sesenta años y Andrés apenas estaba a las puertas de los treinta con una hija de casi dos años.

Ambos, junto al chófer –Ángel el Portugués-, el mozo Lolo Combarro Marqués y varios mineros de Sancedo, regresaban desde Fabero hacia Cacabelos. En Fabero los mineros pidieron a don Carlos permiso para montar en su camión y así llegar antes a sus domicilios después de una jornada agotadora en la mina. Con el chófer montaron en la cabina el mismo don Carlos, el joven Andrés y  don Agapito, factor de Toral de los Vados. El resto, acompañados por Lolo, se subieron a la caja vacía ya de mercancías después haber hecho la última descarga en esa localidad minera.

 En esta foto acompañan a don Carlos sus hijos Mery y Antonio, su mujer y Nice. Fue la última vez que Antonio vio a su padre. Tenía 19 años cuando, estudiando en Alemania, recibió la noticia del accidente pero no logró llegar a tiempo para estar presente en el entierro.

Lolo –me lo ha contado varias veces- pronto se dio cuenta que la velocidad y la forma brusca de conducir no eran normales: Asomé un par de veces la cabeza por el lateral y vi que en alguna curva las ruedas de la derecha quedaban en el aire. Poco después nos salimos de la carretera. Los que iban conmigo atrás salimos despedidos y apenas nos pasó nada. Andrés estaba tirado y ya no se movía, estaba muerto. Don Carlos sentía muchos dolores, pero no quiso que lo llevásemos a Ponferrada, quiso que lo trajésemos a su casa, a Cacabelos. Y aquí murió.

Hoy ya casi no nos sorprenden las noticias de accidentes por ser desgraciadamente demasiado habituales. Pero en aquellos años un accidente de coche con muertos causaba horror y conmoción; más tratándose, como en este caso, de un empresario perteneciente a una conocida familia cacabelense y de un joven trabajador.

Don Carlos Fernández Guerra tenía la concesión del despacho de RENFE en Cacabelos, despacho al que llegaban las mercancías trasportadas por ferrocarril hasta Toral de los Vados y que él se encargaba de distribuir por la zona con un camión. De la misma forma que facturaba las que desde aquí partían para otros destinos nacionales por el mismo medio de transporte. Continuó esta labor su hijo Carlos El Gallo hasta que los nuevos tiempos trajeron otras formas y otros medios para realizar esta labor. El joven Andrés Martínez Alba estaba empezando su vida laboral con la ilusión de aprender a conducir y pronto poder manejar el camión. Pertenecía también a otra familia muy conocida, los Carrachas, de la que desde apenas hace dos meses ya falta también su hermano Tano. 
Recordatorio

 Esta es una de las fotos que la popular página creada por Gutis Couceiro en Facebook Cacabelos. Fotos Antiguas ha rescatado del olvido gracias a la colaboración de Ángel González Santos. Detrás del grupo de amigos aparece el cartel DESPACHO CENTRAL DE LA RENFE. Acupaba el lugar donde hoy está el Banco de Sabadell en la Plaza Mayor

jueves, 23 de febrero de 2017

Adolfo Canedo respeta la sentencia del Contencioso, pero anuncia el recurso al Tribunal Superior



Adolfo Canedo, en nota difundida esta mañana,  respeta la sentencia del Contencioso, pero anuncia el recurso al Tribunal Superior:

                Lo que es inadmisible es la tergiversación pública de la sentencia hecha por el alcalde, Sergio Álvarez, acusándome de falta de legitimación para denunciar los hechos, cuando la propia sentencia me la reconoce, como se recoge en el párrafo siguiente:
                No entiendo si sus manifestaciones son fruto de la ignorancia ante la lectura de la sentencia o si responden a su continuado afán por mentir y difamar en su beneficio, para ocultar su incapacidad política y su falta de iniciativa.
               
                En cuanto al resto del contenido del fallo del Juzgado Contencioso-Administrativo, lo acato pero no lo comparto; por lo cual anuncio que, haciendo uso de mis legítimos derechos, presentaré recurso ante el Tribunal Superior de Castilla y León.
                No alcanzo a atender en que cuerpo legal se ampara el Tribunal para dar por bueno que en el mismo día se convoque la Comisión Informativa, se certifique la relación de expedientes conclusos, se dictamine y se celebre Pleno Municipal. Todo ello sin entrar en el fondo del contenido concreto de los expedientes.
                Por otro lado, si este proceder se atiene a la legalidad vigente: ¿por qué desde hace muchos meses el alcalde, Sergio Álvarez, respeta los plazos previstos en la ley rigurosamente, para la celebración de comisiones y plenos?.
El Partido Popular de Cacabelos exige a Sergio Álvarez rigor, coherencia y decencia en sus declaraciones, sobretodo cuando los acontecimientos le han obligado a ajustarse a la legalidad en algún caso.

Adolfo Canedo Cascallana

miércoles, 22 de febrero de 2017

Concierto de Ecos de Bergida en el MARCA




Hoy fue la música quien protagonizó la jornada del Museo Arqueológico. Y lo hizo a través de las voces del concierto celebrado por la coral cacabelense Ecos de Bergida ante el público y entre algunas de las piezas milenarias allí expuestas.
A las órdenes de su director, Carlos González, los componentes de esta agrupación musical comenzaron la actuación con una original presentación mientras interpretaban la primera canción, Fantasía brasileña. A ésta le siguieron algunas ya clásicas en las citas con el público y otras que fueron una novedad para los asistentes: El abanico, Ronda berciana, La paloma, Negra sombra, Boga, boga…y así hasta completar más de una docena.
Recordad que está a la venta en el Museo y varios establecimientos de Cacabelos el CD de la coral.