jueves, 3 de diciembre de 2015

Los cacabelenses toman café solidario


Varias de las voluntarias Flavium sin cuyo entusiasmo y trabajo no sería posible el café solidario
No es que los cacabelenses hayan descubierto una nueva marca de café, sino que –como casi todos sabéis- acuden a la llamada anual de la Asociación de Voluntarios “Flavium” a tomar un café con fines solidarios.

Un año más la cita fue en La Moncloa de San Lázaro; donde, además de estar expuestas las tarjetas solidarias navideñas de los escolares del municipio, gran número de participantes  llenaron el salón principal colaborando en metálico abonando la consumición y entregando alimentos para los fines de la asociación organizadora.
Amelia Sarmiento, la presidenta, abrió el acto recordando que celebraban con dos días de anticipación  el Día Internacional del Voluntario y su identificación con la fecha por coincidir en los mismos fines.  Agradeció la colaboración y ayudas  de entidades y particulares: La Moncloa de San Lázaro por ofrecer sus instalaciones y por el trato que les dispensan, Caixabank por su aportación económica, los colegios de Cacabelos y Quilós por participar en la II Muestra de tarjetas navideñas, la Asociación Cultural Mi Retina me engaña, LEXDES, CEAS, empresarios y personas anónimas.   Resumió a continuación  las actividades desarrolladas durante 2015: 220 fichas de atención en el ropero, ayudas para emergencia sociales (luz, agua, renta, libros…), tres recogidas de alimentos, mercadillo y paella solidarios, Proyecto Acompáñame, actividades específicas con la etnia gitana e inmigrantes y el I Festival Flavium Solidario. E hizo finalmente un llamamiento a los presentes a participar como voluntarios, para lo cual –dijo- no se necesita unas cualidades especiales, sólo motivación y muchas ganas de ayudar.
El programa continuó con la proyección del corto I AM SAMI  de Kal Bahar, ganador de la Sección La Mirada Crítica del Festival de Cine de Ponferrada 2015 y la presentación de LEXDES- Laboratorio Experimental de Desarrollo Social- una entidad social que busca soluciones a problemas y desafíos de la sociedad a través de nuevas formas de comunicación y cooperación social.
Finalmente se hizo entrega de unas placas de agradecimiento a alguna de las entidades colaboradoras con la asociación.

Entre los asistentes se encontraban, además del Alcalde, varios concejales de los distintos grupos políticos con representación en el Ayuntamiento.
Samuel presentó a los representas de Mi retina me engaña




Autoridades del Ayuntamiento y Diputación
La Moncloa recibió una de las placas de agradecimiento
Nora entrega una placa al director de Caixabank de Cacabelos




Sigue en directo el encendido del árbol navideño de Prada


Entrando en el enlace de abajo se podrás acceder al acto del encendido del árbol navideño de Prada en Canedo (jueves 3 a partir de las ocho de la tarde):
http://hwcdn.net/x8p6d3s3/cds/pradaatope/20151203/index.html

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Quino el herrero, el hombre que bautizó a La Moncloa



Quino el herrero delante de su casa en Cimadevilla


Ayer enterrábamos a Quino el herrero, Joaquín Pestaña Guerrero, uno de los pocos personajes que ponía una nota diferente a Cacabelos y el primero en saludar a los peregrinos que bajaban desde el campo de San Bartolo hacia Santiago de Compostela.
Era un hombre de fácil conversación. Siempre estaba dispuesto para hablar con unos y con otros a su paso por delante del taller. Me hacía gracia su forma de recibir las opiniones ajenas como si las aceptase plenamente:
-¡Ay amigo! Así me gusta, pero…y  a continuación expresaba sus argumentos contrarios a lo escuchado. Una forma de rebatirlos con su particular educación.
Recordaba tiempos de su niñez repartiendo el Diario Pueblo –periódico sindicalista fundado en 1940-  a los suscritos de Cacabelos porque su familia tenía en aquellos años la exclusiva de la distribución. También evocaba el trabajo en la Minero de Ponferrada haciendo el viaje todos los días en bicicleta o las fiestas de su barrio: El corpus, San Roque…con alguna que otra barrabasada que con el tiempo ya solo provocan risa.
La última charla que mantuve con él fue el siete de noviembre pasado con motivo de la celebración del magosto en la residencia El Humeral. Allí vivó los últimos años Se mostraba contento y animado, como en otras ocasiones en las que le pregunté por su salud y su nueva casa. El afecto y buena atención de la dirección y empleadas fueron decisivos para su total adaptación al régimen residencial. Solamente se quejaba de los problemas con las piernas que le obligaban a utilizar una silla de ruedas, pero aún sentado en ella se lanzaba a echar un baile si había una buena moza que se lo pidiese. Enseguida aparecían chiribitas en sus ojos ante la presencia de una hermosa mujer.
En 1977 Prada había comprado e iniciado la restauración del caserón de Cimadevilla que siglos antes había albergado el Hospital de San Lázaro. Pared con pared tenía Quino su taller de herrero, un buen punto de observación de las obras de la futura Moncloa. Pasaban los días, los meses e incluso  los años y las obras no concluían. La complejidad y la duración de las obras –concluirían en 1982-  le daban pie a repetir el  mismo comentario:
-Esto va a ser como La Moncloa, en referencia al palacio madrileño que en aquellos años –comenzaba la democracia- se acababa de destinar a residencia de los presidentes de España.
Tantas veces repitió la frase que el mismo Prada aceptó el nombre para designar su proyecto hostelero. No hacía falta pensar mucho más. Más tarde se prolongó con el título de San Lázaro, La Moncloa de San Lázaro, para marcar bien las diferencias y disipar dudas con La Moncloa de la capital, no fuese a haber alguna confusión a pesar de la distancia. Cada uno lo suyo.
Todos conocíamos su manía –el que esté libre de pecado…- de guardar todo cuanto considerase ser útil todavía o  poder serlo en el futuro, pero sobre todo acumulaba periódicos,  revistas, boletines informativos, publicidad impresa…que saturaban su casa:
-Te tengo que enseñar un libro que tiene todo lo que se sabe –me dijo varias veces- la historia, las matemáticas, las enfermedades…todo. Cuando lo encuentre, te lo dejo. Te va a gustar.
-Será una enciclopedia, sugería yo.
-No, es un libro con todo, todo, todo lo que quieras saber, todo.
No apareció. Nos tocará repasar sus páginas con Quino ya en otro lugar.

R.I.P. Dolores López López (La Curiosa)


Imágenes y recuerdos de Cacabelos (CLXXXVII)




UNA MUJER LLAMADA JOVITA (II)
Por Antonio Esteban González
Jovita, la protagonista de nuestras fotos  nació, según dicen los libros del Juzgado, el veinticinco de marzo de mil novecientos tres. Lo que no sabemos es por qué causa, razón o motivo, el cura párroco bautizó a una niña con  nombre  de  varón que celebra su fiesta el quince de febrero, porque se supone que un cura párroco debe saber distinguir entre un santo y un santa.
Ya adolescente, porque le gustaba la aguja y el dedal  sus padres le compraron una máquina de coser -posiblemente, una SINGER, de fabricación alemana  que estaban de moda por aquellos años-   y se hizo con una clientela fiel y san Antonio  -patrón de las modistillas-  le proporcionó un novio que la llevó al altar. Se llamaba el mozo Serafín González.
Pero Jovita y Serafín, como otros muchos españolitos, emigraron a Cuba y allí nació su hija Lucita. No obstante el clima, casi tropical, les obligó a regresa a Cacabelos en donde Serafín murió, pero Jovita no se amilanó. Recuperó clientes y como era mujer trabajadora y honrada,   matrimonió de nuevo, esta vez con Francisco Santos.
Estalla la guerra civil  -incivil le llaman muchos-   y acogen en su casa a personas como Cuca o Paquita o Ermitas o Lula o Beatriz, algunas de ellas hijas de maestros republicanos.
Ya en la posguerra enseña su arte  -el arte de la costura-  a mozas de otras localidades que quieren aprender el oficio
Traemos, en esta segunda entrega, dos nuevas fotos. En una de ellas vemos a Nélida de San Juan, Pilar, la de Pieros, Jovita, Lula de San Juan, María de Magaz, Rosalía, Lucita y Charo Pombo.
Y, en la otra, vemos a Agustina de Pieros, a la madre de Esperancita de las Colonias, Josefa la Fucana, Toña, la “Currita”, Toña, la de El “Largo”, Sara Gato, Rogelia de Carracedo, Jovita, Merenciana de Carracedo, Anuncia de San Juan, Consuelo de Carracedo, Eugenia Troitiño, Amparo de Carracedo y Patorcia , la del Niño.
Fotos entrañables y nostálgicas que nos acercan a un tiempo, lejano en el tiempo  -permítaseme la redundancia- del que las mujeres de la foto fueron protagonistas.