viernes, 31 de julio de 2020

Cacabelos se beneficia del reparto económico del Instituto Leonés de Cultura




El Consejo Rector del Instituto Leonés de Cultura ha aprobado diferentes iniciativas y subvenciones por valor total de 800.928 euros. Gracias a ésas Cacabelos compartirá con Carracedelo y Camponaraya representaciones del Festival Itinerante “Senda”, recibirá 4.000 euros como ayuda para la contratación de personal para el M.AR.CA y se verá beneficiado con proyecciones cinematográficas al aire libre del Festival de Cine y Televisión Reino de León.

Completa la mañana del domingo visitando el mercado campesino de Cacabelos


miércoles, 29 de julio de 2020

Vuelven las noches del Camino


Campapeques organiza un festival para despedir julio




Imágenes y recuerdos de Cacabelos (CDXI)


1966
 
DE EXCURSIÓN A LOS ANCARES

Por Antonio Esteban

Medio siglo atrás, un grupo de aficionados a la montaña fundó el CLUB ANCARES y algo tuvo que ver, seguramente, don Manuel -don Manuel siempre fue Fraga a quien Franco siempre llamaba Iribarne-. Uno de sus amigos lugueses, Alfredo Sánchez Carro, muy conocido en la bimilenaria ciudad por ser el autor de una frase, vigente, aún y que recorrió el mundo de la gastronomía:” … y, para comer,  Lugo”, se hizo cargo de la idea  e incluso , con otros, logró construir un albergue o refugio,  en donde, por una módica cantidad, uno podía comer caldo gallego, un codillo, café y postre  y pasar la noche en una litera y a la mañana siguiente, cuando la niebla se había evaporado ver la magnífica soledad de los mointes y, con un poco de suerte , escuchar el canto del urogallo, melodía restringida a Galicia. Se dice que, para oírlo, cualquier biólogo, pagaría una buena entrada en esa zona protegida de la bioesfera por la Unesco…

El urogallo llamado también pita dos montes o pita dos Ancares suele aparearse en los llamados cantadoiros, un lugar en donde se pavonean para que la hembra elija macho.

Y, hasta allí, hasta los Ancares, tal vez a la Fiesta de la Trucha o, sencillamente, para huir de los rigores de un estío duro, subió un grupo de cacabelenses con una pancarta en la que saludaban a cuantos visitaban aquellas alturas y entre ellos vemos a   Prada, a Manuel Sernández Quiroga "Calsita"  y a su mujer, a Eumenio y su hija Margot, a Sita, al recordado Servando...

Desgraciadamente esta costumbre de subir a los Ancares se ha perdido y hoy la juventud prefiere otras diversiones, pero ahí queda una fotografía curiosa y nostálgica que nos recuerda la excursión.