SETENTA AÑOS OS CONTEMPLAN…
Por Antonio Esteban González
En 1798, Napoleón Bonaparte era un ambicioso general que
propuso al Directorio comenzar una nueva campaña en Egipto y Siria para
proteger los intereses comerciales de Francia y cortar el tráfico británico de
mercancías con la India.
Tomó -el francés- Malta en el mes de julio y a continuación venció en la Batalla de las Pirámides a un
ejército de 40.000 mamelucos. Tras derrotarlos, a los pies de aquellosmonumentos, dijo: “Soldados: desde lo alto de
estas Pirámides, cuarenta siglos os contemplan…”.
Yo no soy Napoleón, pero me atrevo a decir una frase similar,
aunque, naturalmente, no en francés. “Lectores:
setenta años os contemplan desde esta foto hecha en Quilós, una tarde de enero…”
Era la fiesta de San Tirso y un ramillete de mozas que, por
aquellos entonces comenzaban a abrirse a la vida, nos muestran una amistad que
aún conservan a lo largo de los años.
Y, si mal no sé, de todas esas jóvenes que aparecen en esta
fotografía, únicamente ha desaparecido Rosa, -Rosa “Cataña”- que no se llamaba
Rosa, sino Gloria y que, por supuesto, tampoco se apellidaba “Cataña”. Y, valga
la redundancia, esta Rosa -Gloria- ya
estará en la gloria del Señor porque era una bellísima persona que no hizo mal
a nadie…
Y además de Rosa, de izquierda a derecha y de arriba abajo,
NIce Cela, que asoma su cabeza al lado de Beatriz, casado con un Luna; Tita, la
de Forín; Julita Cela, hija de María Garrido y de Luciano Cela y Maruja
“Cataña”. Y, abajo, Marisa Palacios, que regenta -o regentaba- una zapatería en Logroño-; Tita “Romanones”,
Mary Luz, la hija de don Arsenio, el factor; Marujina, la de don Camilo, casada
con Ezequiel, y Esperancita, viuda de Tin, el panadero…
Era Quilós, hace casi setenta años, un día de san Tirso y,
desde la foto, como decía más arriba, un ramillete de mozas nos contemplan.

















