lunes, 19 de agosto de 2019

Dos sugerencias de Vidal Pérez Herrero


La lectura de la  inscripción es ya casi imposible



Vidal Pérez Herrero es un entusiasta cacabelense adoptivo que siente como suyo lo que afecta a Cacabelos. 

Nos ha enviado un escrito y fotografía solicitando una placa al lado de la lápida del puente con la transcripción del texto en ella grabado -hoy prácticamente ilegible- que recuerda su reconstrucción en tiempos de Carlos IV (1748-1819). 

Y es cierto que desde su restauración es aún más difícil leer ese texto. No estaría demás colocar la piedra en un lugar más protegido de los viandantes y de las inclemencias del tiempo que tanto le están afectando a su buena conservación.

Como por pedir no cobran, Vidal también sugiere que se respeten los límites de velocidad en las calles de Cacabelos, de igual modo que se hace en los municipios vecinos.

domingo, 18 de agosto de 2019

Las noches del Camino ofrecieron una caldereta sabrosa y solidaria




En “Las noches del Camino” tocaba este sábado cena con la caldereta peregrina que se han inventado los componentes de Voluntarios Flavium  que tanto éxito cosechó el pasado año y que ha vuelto a repetir en esta edición.

La noche era calurosa y poco propicia para cenar algo caliente, pero si probabas el contenido del pote de barro que te ofrecía esa asociación en la Plaza de Abastos, no podías resistir la tentación de continuar con la cuchara hasta agotar todo el contenido. Sabrosa caldereta peregrina y sabroso bollo preñao para acompañar que también era obligatorio comer.

El dinero recaudado por la comida, venta de artesanías y globos con premio se destina a Voluntarios Flavium.








Feli orgullosa con su nieto

Cada globo tenía un premio



Los quintos del 48 celebraron con una comida su encuentro de 2019





La prudencia y la mesura se afianzan con la edad como quedó demostrado este sábado de agosto con la celebración de la comida-encuentro de los quintos y quintas nacidos en 1948. Se conformaron con una comida que no quisieron alargar más allá de una dilatada sobremesa. Fue suficiente para confraternizar durante unas horas recordando viejos tiempos y evocando sobre todo los años de infancia y juventud.